¿Qué pasa en mi cuerpo si como patatas todos los días?
Comer patatas todos los días no tiene por qué ser perjudicial. La patata puede formar parte de una alimentación saludable porque aporta hidratos de carbono, potasio, vitamina C y otros nutrientes.
Sin embargo, no es lo mismo comer patata cocida o asada que consumirla habitualmente frita. La preparación, la cantidad y los alimentos que la acompañan tienen mucha importancia.
Por eso, si te gusta la patata y la consumes con frecuencia, lo más importante no es eliminarla, sino aprender a incorporarla de una forma equilibrada.
Otros alimentos que podemos consumir habitualmente
Si te interesa conocer qué puede ocurrir cuando incorporamos determinados alimentos a nuestra alimentación diaria, puedes consultar también:

¿Es saludable comer patatas todos los días?
Sí, puede ser compatible con una alimentación saludable, siempre que la cantidad sea adecuada y no desplace a otros alimentos importantes como verduras, frutas, legumbres o fuentes de proteínas.
La patata es principalmente una fuente de hidratos de carbono y proporciona además potasio, vitamina C y pequeñas cantidades de fibra y proteínas.
Su valor nutricional cambia considerablemente según la preparación. Una patata cocida, al vapor o asada no tiene el mismo perfil energético que unas patatas fritas.
Ampliar información sobre las propiedades nutricionales de la patata
¿Qué puede aportar la patata si la como habitualmente?
Aporta hidratos de carbono
La patata proporciona almidón, un hidrato de carbono complejo que constituye una fuente de energía para el organismo.
La cantidad que necesitamos depende de nuestra actividad física, edad, necesidades energéticas y del resto de la alimentación.
Puedes leer nuestro artículo los beneficios del arroz
Aporta potasio
El potasio es un mineral necesario para el funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos y contribuye al mantenimiento de una presión arterial normal.
La patata puede contribuir al aporte diario de este mineral dentro de una alimentación variada.
Contiene vitamina C
La patata contiene vitamina C, aunque parte puede perderse durante la cocción.
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la protección de las células frente al daño oxidativo.
No obstante, la patata no debe considerarse una de las principales fuentes de vitamina C, ya que existen frutas y hortalizas con cantidades considerablemente mayores.
¿La patata puede ayudar a controlar el apetito?
La patata cocida puede resultar bastante saciante en relación con su aporte energético.
Además, cuando una patata se cocina y posteriormente se enfría, una parte de su almidón se transforma en almidón resistente.
Este tipo de almidón llega parcialmente al intestino grueso, donde puede ser utilizado por la microbiota intestinal.
Esto no significa que comer patatas diariamente provoque pérdida de peso. El control del peso depende del conjunto de la alimentación, las cantidades consumidas, la actividad física y otros factores.

¿Qué ocurre con la microbiota intestinal?
El almidón resistente puede actuar como sustrato para determinadas bacterias intestinales.
Por este motivo, la patata cocida y posteriormente enfriada puede aportar una cantidad mayor de almidón resistente que una patata recién cocinada.
Una forma sencilla de incorporarlo a la alimentación es utilizar patata cocida y enfriada en preparaciones como ensaladas.
Sin embargo, la patata no es un alimento probiótico y por sí sola no determina la salud de la microbiota. La variedad de alimentos vegetales de la dieta tiene mucha más importancia.
¿Comer patatas todos los días engorda?
No necesariamente.
La patata cocida, hervida, al vapor o asada puede formar parte de una alimentación destinada al mantenimiento de un peso saludable.
El problema aparece principalmente cuando la patata se consume habitualmente en preparaciones muy energéticas, como:
- Patatas fritas.
- Patatas con salsas muy grasas.
- Preparaciones con grandes cantidades de queso o embutidos.
- Productos ultraprocesados elaborados a partir de patata.
Por tanto, no es correcto decir que la patata engorda por sí misma. La cantidad total de energía consumida y la forma de preparación tienen mucha más importancia.
¿Se puede comer patata estando a dieta?
Sí. La patata puede formar parte de una alimentación destinada a controlar el peso.
Una patata cocida, al vapor o asada puede acompañarse de verduras y de una fuente de proteínas para preparar una comida equilibrada y saciante.
Lo importante es controlar la cantidad y valorar también el resto de alimentos de la comida.
Además, sustituir automáticamente la patata por alimentos ultraprocesados o eliminar todos los hidratos de carbono no es necesario para mantener un peso saludable.

¿Qué pasa si como patatas fritas todos los días?
Aquí la respuesta cambia.
Las patatas fritas absorben parte del aceite utilizado durante la preparación y, además, suelen acompañarse de cantidades elevadas de sal y salsas.
Un consumo habitual de este tipo de preparación puede aumentar considerablemente el aporte energético de la comida y desplazar otras opciones más nutritivas.
Por eso, si quieres comer patata con frecuencia, es preferible alternar preparaciones como:
- Patata cocida.
- Patata al vapor.
- Patata asada.
- Patata guisada.
- Patata cocida y enfriada en ensalada.
Las patatas fritas pueden consumirse ocasionalmente dentro de una alimentación equilibrada.
¿La patata aumenta mucho el azúcar en sangre?
La respuesta depende de varios factores.
El tipo de patata, el grado de cocción, la temperatura después de cocinarla, la cantidad ingerida y los alimentos que acompañan la comida pueden modificar la respuesta glucémica.
Por eso no es adecuado afirmar simplemente que «la patata es mala para la diabetes».
Las personas con diabetes pueden incorporar patata a su alimentación, pero la cantidad y la forma de preparación deben adaptarse a sus necesidades individuales.
Combinarla con verduras, legumbres, proteínas y grasas saludables puede modificar la respuesta de la comida respecto a consumir una gran cantidad de patata de forma aislada.
¿Es mejor comer la patata con piel?
La piel contiene parte de la fibra y de determinados micronutrientes. Sin embargo, no es imprescindible comerla con piel para aprovechar las propiedades nutricionales de la patata.
Si se consume con piel, debe lavarse adecuadamente.
Además, las patatas verdes, muy brotadas o con sabor amargo no deben consumirse, ya que pueden contener concentraciones elevadas de glicoalcaloides, como la solanina.
¿Cuánta patata puedo comer al día?
No existe una cantidad universal de patata que todas las personas deban consumir diariamente.
La cantidad adecuada depende de las necesidades energéticas, la actividad física, la edad y del resto de alimentos que formen parte de la dieta.
En lugar de preguntarnos si podemos comer patata todos los días, es más útil valorar:
¿Qué cantidad como? ¿Cómo la preparo? ¿Con qué alimentos la acompaño?
Una ración moderada de patata cocida, asada o al vapor puede encajar perfectamente en una comida equilibrada.
¿Con qué alimentos es mejor combinar la patata?
Para convertir una comida con patata en un plato más completo podemos acompañarla de:
- Verduras y hortalizas.
- Legumbres.
- Pescado.
- Huevos y sus propiedades
- Carnes magras.
- Aceite de oliva virgen extra en cantidades moderadas.
De esta manera, la patata aporta principalmente hidratos de carbono y el resto de alimentos complementa la comida con proteínas, fibra, grasas y otros micronutrientes.
¿Quién debe tener especial cuidado con el consumo de patata?
La mayoría de las personas puede consumir patata dentro de una alimentación variada.
Sin embargo, quienes tienen diabetes, enfermedad renal u otras enfermedades que requieren controlar determinados nutrientes pueden necesitar recomendaciones dietéticas individualizadas.
En estos casos, no conviene eliminar la patata automáticamente, sino ajustar la cantidad y la preparación según las necesidades personales y las indicaciones del profesional sanitario.
Te puede interesar el arroz tiene glutén
¿Qué pasa si dejo de comer patatas?
Dejar de comer patatas no es necesario para mantener una alimentación saludable.
Si una persona deja de consumirlas puede obtener los hidratos de carbono y el potasio que necesita a través de otros alimentos.
La patata tampoco es imprescindible ni existe una razón general para eliminarla de la alimentación.

Entonces, ¿puedo comer patatas todos los días?
Sí, puedes comer patatas todos los días si forman parte de una alimentación variada y equilibrada.
Lo más importante es no convertirlas en el único alimento vegetal de la dieta ni consumirlas habitualmente fritas.
Una patata cocida, asada o al vapor puede ser una opción nutritiva y sencilla. Además, combinarla con verduras, legumbres, pescado, huevos u otras fuentes de proteínas permite preparar comidas variadas y equilibradas.
En resumen
Comer patatas todos los días no tiene por qué ser perjudicial.
La patata:
- Aporta hidratos de carbono.
- Proporciona potasio.
- Contiene vitamina C.
- Puede resultar saciante.
- Puede aportar almidón resistente cuando se cocina y posteriormente se enfría.
- Puede formar parte de una alimentación saludable.
La diferencia fundamental está en la cantidad, la preparación y el conjunto de la dieta.
Por eso, no es necesario tener miedo a la patata ni considerarla un alimento que por sí solo engorda. La mejor opción es disfrutarla dentro de una alimentación variada y priorizar las preparaciones sencillas frente a las frituras habituales.
Hemos creado un canal público y gratuito en Telegram, únete en el siguiente enlace: https://t.me/lacosmeticanaturalnet
Hemos creado una cuenta en twitter @CosmeticaLa
Bibliografía:
Tappy L. Metabolic effect of pre-cooked instant preparations of been and potato in normal and in diabetic subjects. American Journal of Clinical Nutrition 1986
















































