La pimienta negra (Piper nigrum) es una de las especias más utilizadas en todo el mundo. Su sabor intenso y ligeramente picante permite incorporarla a una gran variedad de platos, desde guisos y legumbres hasta verduras, salsas y carnes.
Además de su interés culinario, la pimienta negra se ha utilizado tradicionalmente por sus propiedades digestivas y contiene piperina, uno de sus principales compuestos responsables de su sabor característico y de buena parte del interés que ha despertado en la investigación.
Especia culinaria
¿Qué es la pimienta negra y de dónde procede?
La pimienta negra procede de los frutos de Piper nigrum, una planta trepadora de la familia Piperaceae.
La especie es originaria de las regiones tropicales de la India, especialmente de la zona de los Ghats Occidentales, y actualmente se cultiva en diferentes países tropicales.
Para obtener la pimienta negra, los frutos se recolectan cuando todavía no han alcanzado la madurez completa y posteriormente se someten a procesos de secado que les proporcionan su característico color oscuro y aspecto arrugado.
¿Qué contiene la pimienta negra?
La pimienta negra contiene diferentes compuestos vegetales, entre los que destaca la piperina, un alcaloide que puede representar una proporción variable del producto según su origen y procesamiento.
También contiene aceites volátiles y otros compuestos fenólicos y aromáticos que contribuyen a sus propiedades y a su aroma.
La composición no es idéntica en todas las muestras, ya que puede variar según la variedad, el lugar de cultivo y las condiciones de procesado y conservación. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
Propiedades de la pimienta negra
La pimienta negra cuenta con una larga tradición de uso como especia y como ingrediente de diferentes preparaciones tradicionales.
Entre las propiedades que más interés han despertado se encuentran:
Propiedades antioxidantes estudiadas para diferentes compuestos de la especia.
Interés digestivo, relacionado con su utilización tradicional.
Actividad antimicrobiana observada en diferentes estudios experimentales.
Interés por la presencia de piperina y otros compuestos bioactivos. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
Estas propiedades deben entenderse dentro del uso de la pimienta como alimento y condimento, sin extrapolar automáticamente los resultados obtenidos con extractos concentrados o piperina aislada.
¿Para qué sirve la pimienta negra?
La principal utilidad de la pimienta negra es culinaria.
Se utiliza para mejorar el sabor y aroma de numerosos alimentos y permite variar los condimentos de una dieta cotidiana.
Tradicionalmente también se ha empleado para favorecer la digestión y formar parte de preparaciones destinadas al bienestar digestivo.
Pimienta negra y digestión
El uso de la pimienta como especia digestiva forma parte de diferentes tradiciones culinarias y medicinales.
Sus componentes han sido estudiados por diferentes efectos sobre el aparato digestivo, aunque no es necesario atribuir a la pimienta un efecto terapéutico concreto para incorporarla a la alimentación.
Una pequeña cantidad puede aportar sabor a guisos, sopas y otros platos, haciendo más variadas las preparaciones.
Pimienta negra y cúrcuma
La combinación de pimienta negra y cúrcuma es muy conocida tanto en la cocina como en diferentes preparaciones tradicionales.
Una de las razones de su interés es la piperina, que puede aumentar la biodisponibilidad de la curcumina. Diferentes investigaciones han estudiado esta interacción y los mecanismos mediante los que la piperina puede modificar la absorción y el metabolismo de la curcumina. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
Esto explica el interés de combinar ambas especias, aunque no significa que añadir pimienta negra a cualquier cantidad de cúrcuma convierta automáticamente el plato en un preparado terapéutico.
Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre [cúrcuma como especia].
¿Cómo utilizar la pimienta negra en la cocina?
La pimienta negra puede utilizarse entera, ligeramente machacada o molida.
Algunas ideas sencillas son:
Añadirla a lentejas, garbanzos y otras legumbres.
Utilizarla en verduras asadas o salteadas.
Incorporarla a sopas y cremas.
Añadirla a salsas y guisos.
Molerla en el momento de servir para potenciar su aroma.
Combinarla con cúrcuma, ajo, jengibre u otras especias.
La cantidad dependerá del gusto personal. Al ser una especia intensa, normalmente basta con una pequeña cantidad.
¿Pimienta negra en grano o molida?
Las dos formas son válidas.
La pimienta recién molida suele ofrecer un aroma más intenso, ya que al molerla se liberan compuestos volátiles.
Los granos enteros, por su parte, se conservan fácilmente durante más tiempo y permiten moler solamente la cantidad que necesitamos.
Para mantener mejor sus características, conviene conservarla en un recipiente bien cerrado, protegido de la humedad, la luz y el calor excesivo.
Precauciones de la pimienta negra
Utilizada como condimento en las cantidades habituales de la alimentación, la pimienta negra forma parte de una dieta normal.
Sin embargo, los extractos concentrados de piperina son diferentes de la pimienta utilizada como especia. La piperina puede modificar la biodisponibilidad y el metabolismo de determinados compuestos y medicamentos, por lo que no debe equipararse el consumo culinario de pimienta con el de suplementos concentrados. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
Las personas que toman medicamentos de forma habitual deben consultar con un profesional sanitario antes de utilizar suplementos concentrados de piperina.
¿La pimienta negra es una especia antiinflamatoria?
La piperina y otros componentes de la pimienta negra han mostrado actividad antiinflamatoria y antioxidante en diferentes estudios experimentales.
Por este motivo, la pimienta negra aparece entre las especias que han despertado interés científico por sus posibles efectos sobre diferentes procesos relacionados con la inflamación. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
En la alimentación, sin embargo, su principal función sigue siendo la de especia y condimento.
Puedes conocer otras especias tradicionalmente utilizadas por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias en nuestro artículo sobre 7 especias antiinflamatorias.
Cocinado de carne
Conclusión
La pimienta negra es una especia de larga tradición culinaria, apreciada por su sabor picante y su aroma intenso.
Su principal compuesto bioactivo es la piperina, responsable en buena parte de su pungencia y objeto de numerosas investigaciones sobre sus propiedades.
Puede utilizarse fácilmente en legumbres, verduras, sopas, salsas y guisos, y combina especialmente bien con otras especias como la cúrcuma.
Dentro de una alimentación variada, la pimienta negra aporta sabor y variedad y permite condimentar los platos con pequeñas cantidades. Los preparados concentrados de piperina deben considerarse de forma diferente al uso habitual de la especia.
El clavo de olor (Syzygium aromaticum) es una especia de aroma intenso y sabor cálido y ligeramente picante. Se obtiene de los botones florales secos del árbol del clavo, originario de las islas Molucas.
Se utiliza desde hace siglos en la cocina y también forma parte de diferentes preparaciones de la medicina tradicional. Su interés se debe en buena medida a su contenido en eugenol, uno de sus principales compuestos aromáticos.
Especias
¿Qué es el clavo de olor?
El clavo de olor es el botón floral seco de Syzygium aromaticum, un árbol de la familia Myrtaceae.
Los botones se recolectan antes de que la flor se abra y posteriormente se secan hasta adquirir su característico color marrón oscuro.
Puede utilizarse entero o molido y, por su sabor intenso, normalmente se incorpora a los alimentos en pequeñas cantidades.
¿Qué contiene el clavo de olor?
El clavo de olor destaca por su contenido en compuestos fenólicos, especialmente eugenol.
También aporta diferentes sustancias vegetales con actividad antioxidante y otros compuestos aromáticos que contribuyen a sus características organolépticas.
El contenido exacto puede variar según el origen de la especia, su conservación y el grado de procesamiento.
Propiedades del clavo de olor
El clavo de olor ha despertado interés por diferentes propiedades estudiadas tanto en laboratorio como en preparados tradicionales.
Entre las más conocidas se encuentran:
Actividad antioxidante.
Actividad antimicrobiana.
Interés tradicional en el cuidado digestivo.
Uso tradicional relacionado con el cuidado bucal.
El eugenol es uno de los compuestos responsables de buena parte de estas características, aunque no debemos atribuir a la especia fresca o seca todos los efectos observados con extractos concentrados o con el aceite esencial.
Clavo de olor
Clavo de olor para la digestión
Tradicionalmente, el clavo de olor se ha utilizado como especia digestiva, especialmente después de comidas copiosas.
Su sabor intenso permite incorporarlo a guisos, infusiones y preparaciones culinarias, donde además de aportar aroma puede formar parte de una mezcla de especias tradicionalmente utilizada después de las comidas.
No es necesario consumir grandes cantidades para utilizarlo como condimento.
Clavo de olor para la boca y los dientes
El uso del clavo de olor para el cuidado bucal tiene una larga tradición, especialmente por el eugenol.
Tradicionalmente se ha utilizado el clavo para aliviar temporalmente las molestias dentales. Sin embargo, este uso tradicional no sustituye la valoración de un dentista cuando existe dolor de muelas, infección o inflamación.
Es importante diferenciar además la especia del aceite esencial de clavo de olor, mucho más concentrado.
Puedes consultar nuestro artículo específico sobre [aceite esencial de clavo de olor].
¿Tiene propiedades antiinflamatorias?
Algunos de los compuestos presentes en el clavo de olor, especialmente el eugenol, han mostrado actividad antioxidante y antiinflamatoria en estudios experimentales.
Estos resultados ayudan a explicar el interés tradicional de la especia, pero no significa que comer clavo de olor sea un tratamiento para una enfermedad inflamatoria.
Dentro de la alimentación, su principal utilidad es aportar sabor y variedad a los platos.
El clavo puede incorporarse fácilmente a la alimentación:
Entero en guisos y estofados.
Molido en pequeñas cantidades.
En infusiones.
En recetas de arroz, legumbres y salsas.
En preparaciones dulces como compotas o postres.
Su aroma es muy intenso, por lo que una pequeña cantidad suele ser suficiente.
También puede combinarse con otras especias como canela, jengibre o pimienta negra.
Clavo de olor en las legumbres
El clavo de olor puede utilizarse como especia en la elaboración de lentejas, garbanzos y otras legumbres. Aporta un aroma intenso y un sabor cálido y ligeramente especiado que puede dar un toque diferente al guiso.
A mí me gusta especialmente con las legumbres, porque en pequeñas cantidades aporta un sabor agradable y combina muy bien con otros condimentos.
Basta con añadir uno o dos clavos enteros durante la cocción y retirarlos antes de servir.
Cocinado de legumbres
¿El clavo de olor ayuda a adelgazar?
No debemos presentar el clavo de olor como un producto para adelgazar.
Aunque sus compuestos han sido estudiados por diferentes efectos metabólicos, no hay motivo para considerar la especia un tratamiento para la pérdida de peso.
Su interés dentro de la dieta está principalmente en su uso como condimento y en la variedad de compuestos vegetales que aporta.
Precauciones con el clavo de olor
Utilizado como especia en las cantidades habituales de la alimentación, el clavo de olor forma parte de una dieta variada.
Las precauciones son mayores cuando se utilizan extractos concentrados o aceite esencial de clavo, ya que la cantidad de eugenol es mucho mayor.
Por ello, no debemos utilizar el aceite esencial como si fuera una especia culinaria.
Las personas que toman medicamentos, tienen problemas de coagulación, están embarazadas o presentan alguna enfermedad deben consultar con un profesional sanitario antes de utilizar preparados concentrados de clavo.
¿Clavo de olor o aceite esencial de clavo?
No son lo mismo.
El clavo de olor es una especia que se utiliza principalmente en la alimentación.
El aceite esencial de clavo de olor es una preparación muy concentrada de sus compuestos volátiles y requiere unas condiciones de uso diferentes.
Por eso, las propiedades y precauciones de ambos productos no deben trasladarse automáticamente de uno a otro.
Conclusión
El clavo de olor es una especia aromática utilizada tradicionalmente en la cocina y en diferentes preparaciones de la medicina tradicional.
Su contenido en eugenol y otros compuestos vegetales explica el interés que ha despertado por sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias estudiadas en diferentes investigaciones.
En la alimentación puede utilizarse en pequeñas cantidades para aportar sabor y aroma a guisos, legumbres, infusiones y postres. Para usos más concentrados, como el aceite esencial, deben tenerse en cuenta unas precauciones específicas.
Bibliografía:
Pramod K, Ansari SH, Ali J. Eugenol: a natural compound with versatile pharmacological actions. Nat Prod Commun. 2010 Dec;5(12):1999-2006. PMID: 21299140.
7 especias antiinflamatorias: propiedades, beneficios y cómo incorporarlas a la dieta
Siete especias antiinflamatorias que no pueden faltar en tu dieta. Las especias aportan aroma y sabor a los alimentos y, además, contienen diferentes compuestos bioactivos. Algunas se han utilizado tradicionalmente por sus propiedades digestivas y antiinflamatorias, mientras que otras han despertado interés por sus efectos antioxidantes estudiados en investigación.
Entre las más conocidas encontramos la cúrcuma, el jengibre, la pimienta negra, el ajo, el comino, la canela y el clavo de olor.
Incorporarlas a la alimentación es una forma sencilla de aportar variedad a los platos. Sin embargo, sus propiedades no convierten a ninguna especia en un tratamiento por sí misma y sus efectos pueden depender de la cantidad consumida y de la forma de preparación.
Añadir especias naturales a las comidas mejora su sabor y se puede reducir la cantidad de sal.
Cúrcuma
La cúrcuma (Curcuma longa) es una de las especias más estudiadas por su contenido en curcuminoides, especialmente curcumina.
Tradicionalmente se ha utilizado en la cocina y en diferentes preparaciones de la medicina tradicional.
Una revisión sistemática y metaanálisis que incluyó 29 ensayos clínicos y 2.396 participantes encontró resultados favorables de la curcumina y los extractos de Curcuma longa sobre algunos parámetros de inflamación y dolor en personas con artritis. Los autores señalan, no obstante, que se necesitan más estudios para confirmar estos resultados
Puedes conocer más sobre sus propiedades en nuestro artículo sobre cúrcuma como especia.
Jengibre
El jengibre (Zingiber officinale) es una especia muy utilizada en la cocina y cuenta con una larga tradición de uso para favorecer la digestión y aliviar las náuseas.
Sus compuestos, entre los que destacan los gingeroles y shogaoles, han despertado interés por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Un metaanálisis de ensayos clínicos encontró mejoras en algunos marcadores relacionados con inflamación y estrés oxidativo después de la suplementación con jengibre.
En la alimentación puede utilizarse fresco, seco o en polvo, en infusiones, sopas, salsas y otros platos.
Consulta nuestro artículo sobre [jengibre: propiedades, beneficios y usos].
Pimienta negra
La pimienta negra (Piper nigrum) contiene piperina, responsable en buena parte de su sabor característico.
Tradicionalmente se utiliza como especia digestiva y también tiene interés porque la piperina puede favorecer la biodisponibilidad de determinados compuestos, entre ellos la curcumina.
Por este motivo, es habitual combinar pimienta negra y cúrcuma en la cocina.
El ajo (Allium sativum) es una de las especies más utilizadas en la alimentación mediterránea y contiene compuestos azufrados responsables de buena parte de su aroma y propiedades.
La alicina se forma cuando el ajo se corta o se machaca y ha sido estudiada por diferentes actividades biológicas, entre ellas su posible acción antioxidante y antimicrobiana.
El ajo puede incorporarse fácilmente a la alimentación diaria en ensaladas, verduras, salsas, guisos y otras preparaciones.
El comino (Cuminum cyminum) es una especia tradicionalmente utilizada en diferentes cocinas, especialmente en guisos, legumbres, arroces y salsas.
Su uso está especialmente relacionado con el bienestar digestivo, y tradicionalmente se ha utilizado para ayudar a disminuir la sensación de gases y pesadez después de las comidas.
Además de aportar un sabor muy característico, permite condimentar los platos y reducir la necesidad de utilizar grandes cantidades de sal.
La canela se obtiene de la corteza de diferentes especies del género Cinnamomum y es una especia muy utilizada tanto en recetas dulces como saladas.
Contiene diferentes compuestos polifenólicos y ha sido estudiada por sus posibles efectos antioxidantes y sobre determinados marcadores inflamatorios. Un metaanálisis de ensayos clínicos encontró reducciones de algunos marcadores como la proteína C reactiva después de la suplementación con canela, aunque los resultados deben interpretarse dentro de las condiciones concretas de los estudios.
Su uso culinario permite incorporarla fácilmente a yogures, frutas, infusiones, postres y diferentes platos.
El clavo de olor (Syzygium aromaticum) es una especia de sabor intenso cuyo principal compuesto aromático es el eugenol.
Tradicionalmente se ha utilizado por sus propiedades digestivas y también en preparaciones relacionadas con el cuidado bucal.
El eugenol ha sido estudiado por diferentes actividades biológicas, entre ellas sus propiedades antioxidantes y antimicrobianas. Debido a su sabor y aroma intensos, el clavo se utiliza normalmente en pequeñas cantidades.
¿Cómo incorporar estas especias a la alimentación?
No es necesario tomar grandes cantidades de especias para beneficiarse de su presencia en la dieta. Lo más sencillo es utilizarlas como condimento habitual.
Algunas ideas:
Añadir cúrcuma y pimienta negra a verduras, arroces, sopas o legumbres.
Incorporar jengibre fresco o en polvo a infusiones, guisos o batidos.
Utilizar ajo fresco en ensaladas, verduras, salsas y sofritos.
Añadir comino a lentejas, garbanzos y otras legumbres.
Utilizar canela en frutas, yogures o preparaciones de desayuno.
Incorporar pequeñas cantidades de clavo a determinados guisos, infusiones o postres.
Además de aportar sabor, condimentar los platos permite aumentar la variedad de la alimentación sin necesidad de recurrir a grandes cantidades de sal.
¿Las especias pueden reducir la inflamación?
Algunas especias contienen compuestos que han mostrado actividad antiinflamatoria y antioxidante en estudios experimentales y, en determinados casos, en ensayos clínicos.
La evidencia no es igual para todas. En el caso de la cúrcuma, el jengibre y la canela existen revisiones y metaanálisis de estudios en personas que han encontrado resultados favorables sobre determinados marcadores o síntomas, aunque la calidad y las condiciones de los estudios son variables.
Por ello, resulta más adecuado considerar las especias como parte de una alimentación variada que utilizarlas como productos destinados a tratar la inflamación.
Especias, alimentación y salud
Una alimentación saludable no depende de una sola especia ni de un alimento concreto. Las especias pueden contribuir a hacer la dieta más variada, sabrosa y agradable, pero deben formar parte de un patrón alimentario equilibrado.
Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado y otros alimentos pueden aportar numerosos nutrientes y compuestos bioactivos que complementan el consumo de especias.
Especias en la cocina
Conclusión
La cúrcuma, el jengibre, la pimienta negra, el ajo, el comino, la canela y el clavo de olor son siete especias tradicionales que pueden formar parte de una alimentación variada.
Algunas contienen compuestos con actividad antioxidante o antiinflamatoria estudiada, especialmente la cúrcuma, el jengibre y la canela.
No es necesario consumir grandes cantidades ni convertirlas en suplementos. Utilizarlas como condimentos habituales es una forma sencilla de incorporar sabor y variedad a la dieta.
Bibliografía:
Zeng L, Yang T, Yang K, Yu G, Li J, Xiang W, Chen H. Efficacy and Safety of Curcumin and Curcuma longa Extract in the Treatment of Arthritis: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trial. Front Immunol. 2022 Jul 22;13:891822. doi: 10.3389/fimmu.2022.891822. PMID: 35935936; PMCID: PMC9353077.
Marx W, et al. Ginger (Zingiber officinale) and inflammation: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.
Las nueces pecanas son el fruto del pecanero (Carya illinoinensis), un árbol originario de América del Norte. Al igual que otros frutos secos, son alimentos con una elevada densidad nutricional y aportan principalmente grasas insaturadas, además de fibra, proteínas, minerales y diferentes compuestos bioactivos.
Entre estos compuestos se encuentran los polifenoles, tocoferoles y fitoesteroles, sustancias que forman parte de la composición natural de las pecanas y que están siendo estudiadas por su posible relación con diferentes aspectos de la salud.
Su composición nutricional hace que las pecanas puedan formar parte de una alimentación variada. Sin embargo, que un alimento tenga un perfil nutricional interesante no significa que sea necesario consumirlo en grandes cantidades ni que sea superior a otros frutos secos.
La investigación reciente ha estudiado especialmente la posible relación entre el consumo de nueces pecanas y la salud cardiovascular y metabólica. Los resultados son prometedores en algunos aspectos, aunque la evidencia todavía es limitada o no es completamente consistente en otros.
Por eso, en este artículo vamos a conocer qué nutrientes aportan las nueces pecanas, cuáles son sus características nutricionales y qué dice actualmente la investigación sobre sus posibles beneficios.
propiedades, beneficios de nueces pecanas
¿Qué nutrientes tienen las nueces pecanas?
Las nueces pecanas son un alimento energético y rico en grasas. También aportan fibra, proteínas, vitaminas y minerales.
Su composición puede variar ligeramente según la variedad, el origen y las condiciones de cultivo, por lo que los valores deben considerarse orientativos.
Nutriente
Por 100 g de nueces pecanas
Energía
≈ 690 kcal
Grasas
≈ 72 g
Proteínas
≈ 9 g
Hidratos de carbono
≈ 14 g
Fibra
≈ 10 g
Entre los minerales destacan el manganeso, cobre, magnesio, fósforo y zinc, mientras que entre las vitaminas encontramos principalmente algunas vitaminas del grupo B y vitamina E.
Su elevado contenido en grasa explica también su alto aporte energético. Por este motivo, aunque las pecanas pueden formar parte de una alimentación saludable, la cantidad consumida también es importante.
¿Qué grasas tienen las nueces pecanas?
Las nueces pecanas destacan por su elevado contenido en grasas, pero la mayor parte corresponde a grasas insaturadas.
Por cada 100 gramos de pecanas crudas, aproximadamente 39 g corresponden a grasas monoinsaturadas y 23 g a grasas poliinsaturadas, mientras que las grasas saturadas representan alrededor de 6,5 g. Estos valores pueden variar según la variedad y las condiciones de cultivo.
Entre sus ácidos grasos destaca el ácido oleico, una grasa monoinsaturada que también encontramos en alimentos como el aceite de oliva. Las pecanas contienen además ácidos grasos poliinsaturados.
Este perfil de grasas es una de las características nutricionales que hace interesantes a las pecanas. Sin embargo, no debemos interpretar que consumir más grasa sea necesariamente mejor: las pecanas siguen siendo un alimento muy energético, por lo que la cantidad consumida también es importante.
La investigación clínica reciente también ha estudiado el efecto de las nueces pecanas sobre algunos factores cardiometabólicos. En un ensayo de 12 semanas, sustituir los tentempiés habituales por 57 g diarios de pecanas se asoció con una reducción del colesterol total, el colesterol LDL, el colesterol no HDL y los triglicéridos. Sin embargo, no se observaron cambios significativos en la presión arterial ni en algunos indicadores de función vascular. Estos resultados proceden de un ensayo concreto y no significan que sea necesario consumir 57 g de pecanas al día.
las pecanas pueden ser interesantes, pero no son un tratamiento ni un alimento milagroso.
Sí. Aunque las pecanas destacan principalmente por su contenido en grasas, también aportan proteínas y fibra, dos componentes importantes dentro de una alimentación variada.
Por cada 100 gramos de pecanas crudas encontramos aproximadamente 9 g de proteínas y 10 g de fibra. La cantidad de fibra puede contribuir a aumentar la ingesta diaria de este nutriente, mientras que las proteínas complementan su composición nutricional.
Sin embargo, las pecanas no son uno de los frutos secos con mayor contenido proteico. Si buscas específicamente el fruto seco que aporta más proteínas, puedes consultar nuestro artículo sobre cuál es el fruto seco con más proteínas
.En cuanto a la fibra, su aporte puede resultar interesante dentro de una dieta que incluya también frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
Por tanto, las pecanas pueden contribuir tanto al aporte de fibra como al de proteínas, pero su principal característica nutricional sigue siendo su elevado contenido en grasas insaturadas.
Paseando en bicicleta
¿Qué vitaminas y minerales tienen las nueces pecanas?
Las nueces pecanas aportan diferentes vitaminas y minerales, aunque su cantidad varía según el origen, la variedad y las condiciones de cultivo.
Entre los minerales destacan especialmente el manganeso, cobre, magnesio, fósforo y zinc. El manganeso y el cobre son dos de los minerales que aparecen en cantidades relativamente importantes en las pecanas.
También aportan vitamina E y pequeñas cantidades de diferentes vitaminas del grupo B.
Además de estos nutrientes, las pecanas contienen compuestos bioactivos como polifenoles y tocoferoles, que forman parte de su composición natural y están siendo estudiados por su posible relación con diferentes aspectos de la salud.
Por tanto, las pecanas pueden contribuir al aporte de diversos micronutrientes, pero no es necesario atribuirles propiedades especiales por cada vitamina o mineral que contienen. Lo más interesante es considerar su composición nutricional en conjunto.
En nuestro artículo sobre cuál es el mejor fruto seco puedes comparar las características nutricionales de las pecanas con las de otras variedades.
¿Qué beneficios pueden aportar las nueces pecanas?
El interés nutricional de las nueces pecanas se relaciona principalmente con su contenido en grasas insaturadas, fibra, minerales y diferentes compuestos bioactivos.
Los estudios realizados en personas han investigado especialmente su posible relación con algunos factores cardiovasculares y metabólicos. Los resultados son interesantes en determinados parámetros, aunque la evidencia disponible todavía no permite atribuir a las pecanas efectos preventivos o terapéuticos por sí solas.
Por tanto, las nueces pecanas pueden formar parte de una alimentación variada y equilibrada, pero sus posibles beneficios deben valorarse dentro del conjunto de la dieta y del estilo de vida.
¿Cómo tomar las nueces pecanas?
Las nueces pecanas pueden consumirse naturales o tostadas, preferentemente sin añadir cantidades elevadas de sal, azúcar u otros ingredientes.
Se pueden tomar como tentempié o incorporarlas a diferentes preparaciones, por ejemplo en yogures, ensaladas, desayunos o recetas.
Al ser un alimento con una elevada densidad energética, resulta más interesante incorporarlas en una cantidad moderada dentro de una alimentación variada que consumir grandes cantidades pensando que sus propiedades nutricionales aumentarán proporcionalmente.
nueces con cáscara
Conclusión
Las nueces pecanas son un fruto seco con una elevada densidad nutricional, especialmente rico en grasas insaturadas y que también aporta fibra, proteínas, minerales, vitamina E y diferentes compuestos bioactivos.
Su composición nutricional hace que puedan formar parte de una alimentación variada y equilibrada. Además, algunos estudios clínicos han encontrado efectos favorables sobre determinados parámetros relacionados con el perfil lipídico, aunque la evidencia disponible todavía no permite atribuir a las pecanas efectos preventivos o terapéuticos por sí solas.
Por tanto, las nueces pecanas pueden ser una opción interesante para incorporar a la alimentación, pero no es necesario considerarlas superiores a otros frutos secos. Lo más importante es valorar su composición dentro del conjunto de la dieta y mantener una alimentación variada.
Bibliografía:
Sandhu AK, Edirisinghe I, Burton-Freeman B. Pecans and Human Health: Distinctive Benefits of an American Nut. Nutrients. 2025 Nov 25;17(23):3686. doi: 10.3390/nu17233686. PMID: 41373975; PMCID: PMC12694537.
Hart TL, Kris-Etherton PM, Petersen KS. Consuming pecans as a snack improves lipids/lipoproteins and diet quality compared with usual diet in adults at increased risk of cardiometabolic diseases: a randomized controlled trial. Am J Clin Nutr. 2025 Apr;121(4):769-778. doi: 10.1016/j.ajcnut.2025.01.024. Epub 2025 Jan 27. PMID: 39880306.
No existe un único fruto seco que sea el mejor en todos los aspectos. Cada variedad tiene una composición nutricional diferente, por lo que la elección puede depender de los nutrientes que queramos priorizar.
Por ejemplo, algunos frutos secos destacan especialmente por su contenido en calcio, otros aportan más proteínas y algunos presentan una mayor cantidad de grasa o energía por 100 gramos.
Por eso, en lugar de establecer un único ganador, resulta más útil comparar los frutos secos según diferentes características nutricionales.
De esta forma, podemos elegir diferentes variedades según nuestras necesidades, sin considerar que una sola sea necesariamente superior a las demás.
Una propiedad de los frutos secos es su aporte energético.
Los frutos secos en la alimentación a lo largo de la historia
Los frutos secos forman parte de la alimentación humana desde hace miles de años. Nueces, almendras, avellanas y otros frutos secos ya se consumían en diferentes culturas antiguas, especialmente en las regiones donde estos árboles crecían de forma natural.
Su elevada densidad energética y facilidad de conservación los convirtió en alimentos interesantes para disponer de energía y nutrientes durante períodos en los que otros alimentos podían ser más difíciles de conseguir.
Con el paso del tiempo, su consumo se ha mantenido en numerosas culturas y actualmente forman parte de diferentes patrones de alimentación. Su interés nutricional se debe a que, además de aportar energía, proporcionan grasas insaturadas, proteínas, fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos.
¿Cuál es el fruto seco más saludable?
No existe un único fruto seco que pueda considerarse el más saludable para todas las personas. Las diferentes variedades presentan composiciones nutricionales distintas y pueden formar parte de una alimentación equilibrada.
Las nueces, por ejemplo, destacan por su contenido en ácidos grasos poliinsaturados, entre ellos el ácido alfa-linolénico (ALA). Las almendras aportan cantidades importantes de vitamina E, magnesio y calcio, mientras que los pistachos proporcionan proteínas, fibra y diferentes vitaminas y minerales.
Además, los estudios realizados sobre el consumo de frutos secos en conjunto han encontrado asociaciones favorables con diferentes aspectos de la salud, especialmente en relación con la salud cardiovascular.
Por tanto, no es necesario elegir siempre la misma variedad. Alternar diferentes frutos secos permite disfrutar de sus distintos perfiles nutricionales y evita centrar la alimentación en un solo alimento.
¿Cómo es mejor comer los frutos secos?
Una cantidad habitual dentro de una alimentación saludable es aproximadamente un puñado al día, que suele corresponder a unos 25-30 gramos, preferentemente frutos secos naturales o tostados y sin exceso de sal o azúcar.
No obstante, la cantidad adecuada puede variar según las necesidades energéticas y el conjunto de la alimentación de cada persona.
La clave no está en encontrar un único «mejor fruto seco», sino en incorporarlos de forma habitual y variada dentro de una alimentación equilibrada.
Tomar entre 25g a 30g de frutos secos beneficia a la salud.
¿Qué aporta cada fruto seco?
Cada fruto seco tiene una composición nutricional diferente. Algunos destacan por su contenido en determinados minerales, otros por su perfil de grasas y otros por aportar más proteínas o fibra.
Almendras
Las almendras aportan grasas insaturadas, fibra, vitamina E, magnesio y calcio.
Los frutos secos son bastante completos en minerales.
Conclusión
No existe un único fruto seco que pueda considerarse el mejor para todo el mundo. Cada variedad presenta una composición nutricional diferente y puede destacar por determinados nutrientes.
Las almendras, nueces, pistachos, avellanas, macadamias, pecanas, piñones, nueces de Brasil y castañas ofrecen perfiles diferentes, por lo que la variedad puede ser más interesante que centrarse en una sola opción.
Además, la elección puede depender de lo que busquemos en nuestra alimentación. Para conocer qué fruto seco destaca por su contenido en calcio, proteínas, calorías o grasa, podemos consultar nuestras comparativas específicas.
En definitiva, los frutos secos pueden formar parte de una alimentación variada y equilibrada, y no es necesario encontrar un único ganador para beneficiarnos de sus características nutricionales.
Bes-Rastrollo M, Wedick NM, Martínez-González MA, Li TY, Sampson L, Hu FB. Nut consumption and weight change: a prospective study. Am J Clin Nutr. 2009;89(6):1913-1919. PMID: 19403641.
Balakrishna R, Bjørnerud T, Bemanian M, Aune D, Fadnes LT. Consumption of Nuts and Seeds and Health Outcomes Including Cardiovascular Disease, Diabetes and Metabolic Disease, Cancer, and Mortality: An Umbrella Review. Adv Nutr. 2022 Dec 22;13(6):2136-2148. doi: 10.1093/advances/nmac077. PMID: 36041171; PMCID: PMC9776667.
El pescado engloba un grupo muy amplio de alimentos de origen acuático, tanto de agua marina como dulce, con una composición nutricional que puede variar considerablemente entre especies.
La cantidad de proteínas no es idéntica en todos los pescados. Puede variar según la especie, el tamaño, la edad, la época del año y el estado en el que se encuentre el alimento.
El pescado tiene todos los aminoácidos.
¿Cuánta proteína aporta el pescado?
El pescado es un alimento que aporta proteínas de alto valor nutricional, además de otros nutrientes que varían según la especie.
La cantidad de proteína no es igual en todos los pescados. Algunas especies aportan alrededor de 17-20 g de proteína por 100 g, mientras que otras pueden superar los 20 g. Por eso, no podemos afirmar que todos los pescados aporten la misma cantidad ni que el pescado azul tenga siempre más proteínas que el pescado blanco.
También debemos tener en cuenta el estado del alimento. El contenido expresado por 100 g puede cambiar considerablemente cuando el pescado se seca, se cocina o se conserva en aceite, principalmente debido a las variaciones en su contenido de agua.
El bonito del norte destaca entre los pescados comparados por su contenido proteico, aunque los valores pueden variar según la especie, el tamaño, la procedencia y la base de composición utilizada.
El bonito destaca entre los pescados comparados por su contenido proteico. Si quieres conocer las diferencias entre estas dos especies, puedes consultar nuestro artículo sobre las diferencias entre atún y bonito
El atún también destaca por su aporte de proteínas y, además, proporciona diferentes vitaminas, minerales y grasas. Puedes conocer su composición con más detalle en nuestro artículo sobre qué vitaminas, minerales y grasas tiene el atún
¿El pescado tiene proteínas de buena calidad?
Sí. El pescado aporta proteínas que contienen aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que el organismo no puede producir en cantidad suficiente y que debe obtener a través de la alimentación. La calidad de una proteína no depende únicamente de cuántos gramos contiene un alimento, sino también de su composición en aminoácidos y de su disponibilidad para el organismo.
Por este motivo, cuando comparamos pescados no debemos fijarnos únicamente en cuál aparece primero en una tabla de proteínas. La cantidad de proteína es importante, pero también lo es la calidad nutricional del alimento en su conjunto.
Además de proteínas, los diferentes pescados pueden aportar cantidades variables de grasas, vitaminas y minerales. Esto permite que especies con un contenido proteico parecido puedan tener perfiles nutricionales diferentes.
Por tanto, no es necesario buscar siempre el pescado que tenga más gramos de proteína. Lo más interesante dentro de una alimentación equilibrada es variar las especies y tener en cuenta el conjunto de nutrientes que aporta cada una.
La mar
Pescado azul y pescado blanco: ¿cuál tiene más proteínas?
No podemos decir que el pescado azul tenga siempre más proteínas que el pescado blanco. La cantidad de proteína depende principalmente de la especie y de su composición nutricional, por lo que dentro de ambos grupos encontramos pescados con valores diferentes.
El pescado azul, como la sardina, la caballa o el salmón, destaca especialmente por su contenido en grasas insaturadas y ácidos grasos omega-3, mientras que muchos pescados blancos presentan un contenido de grasa menor. Esto no significa que unos sean mejores que otros, sino que su perfil nutricional es diferente.
Por este motivo, si nuestro objetivo es aumentar el consumo de proteínas, podemos incluir tanto pescado azul como blanco y variar las especies.
Además, las recomendaciones dietéticas de la AESAN aconsejan consumir pescado varias veces a la semana y procurar variar entre pescado azul y blanco.
En definitiva, para elegir un pescado no debemos fijarnos únicamente en los gramos de proteína. También conviene valorar el conjunto de nutrientes, la variedad de especies y las características de nuestra alimentación.
¿Qué pescado elegir si buscas proteínas?
Si el objetivo es aumentar el consumo de proteínas, no es necesario centrarse exclusivamente en el pescado que aparece primero en la tabla. La mayoría de los pescados aportan proteínas de buena calidad, y las diferencias entre especies pueden ser relativamente pequeñas.
Por eso, puede ser más interesante variar las especies y alternar pescado azul y blanco. El pescado azul, además de aportar proteínas, suele destacar por su contenido en ácidos grasos omega-3.
También conviene tener en cuenta el tamaño de las raciones y la forma de preparación. Una ración habitual de pescado aporta una cantidad relevante de proteínas, por lo que no necesitamos buscar necesariamente el pescado con la cifra más elevada por 100 gramos.
Pesca
Conclusión
El pescado es una buena fuente de proteínas, aunque la cantidad varía entre especies y según el estado en el que se encuentre el alimento.
En nuestra comparativa, algunas especies destacan por aportar más proteínas por 100 gramos, pero no es necesario elegir siempre el pescado con mayor contenido proteico. Variar entre diferentes especies permite incorporar distintos nutrientes y alternar pescados blancos y azules.
Además de la cantidad de proteína, conviene valorar la calidad de sus proteínas y el conjunto de nutrientes que aporta cada pescado.
Por tanto, más que buscar un único pescado como «el mejor», resulta más interesante mantener una alimentación variada y adaptar la elección a nuestras necesidades y preferencias.
Bibliografía:
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Kuley E, Ozogul Y. Nutritional and functional bioactive compounds in fish. Adv Food Nutr Res. 2026;119:55-92. doi: 10.1016/bs.afnr.2025.10.003. Epub 2025 Nov 27. PMID: 42108024.
Carbajal A. Manual de Nutrición y Dietética. Universidad Complutense de Madrid. Disponible en la web de la UCM.
Laxante natural para el estreñimiento: alimentos que pueden ayudar
¿Síntomas de estreñimiento?
El estreñimiento es un problema digestivo frecuente que puede manifestarse mediante menos de tres deposiciones a la semana, heces duras o secas, dificultad para evacuar o sensación de evacuación incompleta.
No todas las personas tienen el mismo ritmo intestinal, por lo que no es necesario acudir al baño todos los días para considerar normal el funcionamiento del intestino.
El estreñimiento ocasional puede aparecer por diferentes motivos, como cambios en la alimentación, una menor actividad física, modificaciones de la rutina, una ingesta insuficiente de fibra o determinados medicamentos.
Cuando no existe una causa médica que requiera tratamiento específico, algunos cambios en la alimentación y en los hábitos pueden ayudar a mejorar el tránsito intestinal.
Entre ellos se encuentra aumentar progresivamente el consumo de alimentos ricos en fibra, beber suficiente líquido y mantener una actividad física adecuada.
En este artículo vamos a conocer qué alimentos naturales pueden ayudar a favorecer la evacuación, cuáles aportan más fibra y cómo incorporarlos a la alimentación cotidiana.
Laxante natural casero
Frutas deshidratadas para favorecer el tránsito intestinal
Las frutas deshidratadas pueden ser una forma práctica de aumentar el consumo de fibra. Al eliminar parte del agua, concentran los nutrientes y también los azúcares naturales de la fruta, por lo que conviene consumirlas en cantidades moderadas.
Entre las opciones que podemos incluir están las ciruelas pasas, los orejones de albaricoque, los higos secos y el melocotón deshidratado.
Ciruelas pasas
Las ciruelas pasas son una de las frutas deshidratadas más estudiadas en relación con el estreñimiento. Aportan fibra y sorbitol, un compuesto con efecto osmótico que puede favorecer la evacuación.
Por este motivo, pueden resultar especialmente interesantes cuando se busca aumentar el consumo de fibra y favorecer un tránsito intestinal regular.
No es necesario tomarlas obligatoriamente en ayunas ni preparar un agua de maceración para que puedan formar parte de la alimentación. Se pueden consumir directamente, acompañando el desayuno o incorporándolas a otros platos.
Las ciruelas pasas son una de las frutas deshidratadas más estudiadas en relación con el estreñimiento.
Orejones de albaricoque
Los orejones son albaricoques deshidratados y constituyen otra fuente de fibra dietética.
Pueden incorporarse en pequeñas cantidades al desayuno, mezclados con avena, yogur o frutos secos, o utilizarse en diferentes preparaciones.
Al igual que ocurre con otras frutas deshidratadas, conviene recordar que su contenido en azúcar natural está más concentrado que en la fruta fresca.
Higos secos
Los higos secos aportan fibra, además de minerales y otros nutrientes.
Pueden consumirse solos o incorporarse a preparaciones como yogur, avena o ensaladas. Su contenido en fibra permite incluirlos dentro de una alimentación orientada a aumentar progresivamente este nutriente.
Los higos secos aportan fibra, además de minerales y otros nutrientes.
Melocotón deshidratado
El melocotón deshidratado también aporta fibra y puede formar parte de una alimentación variada.
Sin embargo, no lo presentaría como un laxante específico, sino como una alternativa más para aumentar el consumo de fibra procedente de los alimentos.
¿Cuál elegir?
Si buscamos específicamente un alimento con mayor respaldo para el estreñimiento, las ciruelas pasas serían nuestra primera opción.
Consejo: cuando aumentes el consumo de frutas deshidratadas, hazlo progresivamente y acompáñalo de una hidratación adecuada.
Ciruelas pasas
¿Qué otros alimentos pueden ayudar a aliviar el estreñimiento?
Además de las frutas deshidratadas, las legumbres y las semillas, existen otros alimentos que pueden contribuir a aumentar el consumo de fibra y favorecer un funcionamiento intestinal regular.
Avena y cereales integrales
La avena aporta fibra, incluida fibra soluble, y puede incorporarse fácilmente al desayuno junto con fruta, yogur o bebidas vegetales.
También podemos recurrir a otros cereales integrales, como el pan integral, el arroz integral o la pasta integral. Al conservar una mayor parte del grano, aportan más fibra que sus versiones refinadas
Frutas frescas
Las frutas son otra fuente importante de fibra. Pera, kiwi, manzana, naranja y frutos rojos, entre otras, pueden formar parte de una alimentación destinada a aumentar progresivamente el aporte de fibra.
Siempre que sea posible y resulte bien tolerada, consumir la fruta entera permite aprovechar mejor su fibra que tomarla en forma de zumo.
Incorporar verduras a las comidas permite aumentar el aporte de fibra y mejorar la variedad de la alimentación.
Podemos utilizar calabacín, zanahoria, brócoli, judías verdes, alcachofa o diferentes verduras de hoja, adaptando la cantidad a la tolerancia de cada persona.
Frutos secos
Las almendras, nueces, avellanas y otros frutos secos aportan fibra, además de grasas insaturadas, proteínas, vitaminas y minerales.
Una pequeña cantidad puede incorporarse al desayuno o utilizarse como parte de una comida o tentempié.
Legumbres
Las lentejas, garbanzos, alubias y otras legumbres son alimentos ricos en fibra y pueden formar parte de una alimentación que ayude a mantener un tránsito intestinal regular.
La fibra de las legumbres contribuye a aumentar el volumen de las heces y puede favorecer una evacuación más fácil. Además, aportan proteínas vegetales, vitaminas y minerales, por lo que son alimentos interesantes dentro de una alimentación variada.
Si no estamos acostumbrados a consumir legumbres, es preferible aumentar su cantidad progresivamente. Un incremento brusco de fibra puede provocar gases, distensión abdominal o molestias digestivas.
También es importante acompañar el aumento de fibra con una ingesta adecuada de líquidos.
Podemos consumirlas en preparaciones tan sencillas como lentejas guisadas, garbanzos con verduras, ensaladas de legumbres o purés.
La patata, especialmente cuando se consume cocida, asada o preparada de forma sencilla, también aporta fibra y puede formar parte de una alimentación variada.
No es necesario eliminarla cuando existe estreñimiento; lo importante es valorar el conjunto de la alimentación y no convertir un alimento concreto en un tratamiento.
Cuando aumentamos considerablemente el consumo de fibra, también debemos prestar atención a la ingesta de líquidos.
La fibra necesita agua para cumplir adecuadamente su función, y aumentar la cantidad de fibra de forma brusca sin adaptar la hidratación puede favorecer gases, hinchazón o molestias digestivas.
Por eso, resulta más razonable aumentar la fibra poco a poco, beber suficiente líquido y observar cómo responde nuestro organismo.
Hábitos que pueden ayudar a mejorar el estreñimiento
La alimentación es importante, pero los hábitos diarios también pueden influir en el funcionamiento intestinal. Por eso, cuando el estreñimiento es ocasional, no conviene centrarse únicamente en un alimento concreto.
Mantenerse físicamente activo
La actividad física regular puede favorecer el funcionamiento intestinal. Caminar, montar en bicicleta, nadar u otras actividades adaptadas a cada persona pueden formar parte de un estilo de vida saludable.
No es necesario realizar ejercicio intenso: mantenerse activo durante el día ya puede ser beneficioso.
No retrasar las ganas de evacuar
Ignorar de forma habitual la necesidad de ir al baño puede dificultar el establecimiento de un ritmo intestinal regular.
Cuando aparezca la necesidad de evacuar, es preferible disponer de tiempo suficiente y evitar hacerlo con prisas.
Crear una rutina
Intentar acudir al baño aproximadamente a la misma hora cada día puede ayudar a establecer un hábito.
Algunas personas encuentran más fácil hacerlo después de una comida, aprovechando el reflejo natural que se produce tras comer y que puede estimular los movimientos del colon.
Aumentar la fibra poco a poco
Si nuestra alimentación contiene poca fibra, no es recomendable pasar de repente a consumir grandes cantidades de legumbres, semillas, frutas y cereales integrales.
Es preferible aumentar progresivamente la fibra, especialmente si somos propensos a sufrir gases o distensión abdominal.
No depender de un único remedio
Las ciruelas pasas, las legumbres, las semillas, las frutas, las verduras y los cereales integrales pueden contribuir a mejorar el aporte de fibra, pero ninguno debe considerarse por sí solo una solución universal para el estreñimiento.
La combinación de una alimentación variada, suficiente hidratación, actividad física y buenos hábitos intestinales suele ser un enfoque más razonable para el estreñimiento ocasional.
Pasear por el campo
¿Cuándo el estreñimiento requiere consultar con un profesional?
El estreñimiento ocasional suele poder mejorar con cambios en la alimentación y en los hábitos. Sin embargo, no debemos intentar solucionarlo únicamente con remedios caseros cuando aparecen determinados síntomas.
Conviene consultar con un profesional sanitario si el estreñimiento es persistente, se repite con frecuencia o no mejora a pesar de realizar cambios en la alimentación y el estilo de vida.
También es importante solicitar valoración médica si aparece alguno de estos signos:
Sangre en las heces o sangrado rectal.
Dolor abdominal intenso o persistente.
Vómitos o fiebre.
Incapacidad para expulsar gases.
Pérdida de peso sin una causa aparente.
Un cambio importante y mantenido en el ritmo intestinal.
En estos casos, no es recomendable recurrir únicamente a un alimento o preparado con efecto laxante, ya que es necesario conocer qué está provocando el estreñimiento.
Un laxante natural no siempre es la solución
Que un alimento aporte fibra o pueda favorecer la evacuación no significa que sea adecuado para todas las personas ni que deba utilizarse como sustituto de un tratamiento cuando existe una causa médica.
Por eso, si el estreñimiento se mantiene en el tiempo, lo más prudente es buscar la causa y recibir el asesoramiento adecuado.
Bibliografía:
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El calcio es un mineral necesario para el funcionamiento normal del organismo y desempeña un papel importante en el mantenimiento de los huesos y los dientes. Sin embargo, no basta con consumir alimentos que contengan calcio: también es importante que nuestro organismo pueda absorberlo y utilizarlo adecuadamente.
La cantidad de calcio que aprovechamos depende de diferentes factores, entre ellos el alimento del que procede, la presencia de otros componentes de la dieta y las necesidades individuales.
Algunos nutrientes, como la vitamina D, participan en la absorción y utilización normal del calcio. Además, elegir fuentes de calcio con una buena biodisponibilidad puede ayudar a mejorar el aprovechamiento de este mineral.
En este artículo vamos a conocer qué alimentos y nutrientes pueden favorecer el aprovechamiento del calcio y cómo incorporarlos a una alimentación variada, sin atribuir a ningún alimento efectos que no estén suficientemente respaldados.
El aprovechamiento del calcio no depende de un único alimento. Intervienen diferentes factores relacionados con la composición de la dieta y con el estado nutricional de cada persona.
Entre los elementos más importantes se encuentran:
Vitamina D: participa en la absorción y utilización normal del calcio.
Fuente de calcio: el organismo no aprovecha de la misma manera el calcio procedente de todos los alimentos.
Cantidad consumida: una alimentación variada permite distribuir las fuentes de calcio a lo largo del día.
Composición global de la dieta: algunos componentes naturales de determinados alimentos pueden reducir el aprovechamiento del calcio.
Por tanto, no es necesario buscar un alimento concreto que «aumente» la absorción del calcio. Lo más importante es mantener una alimentación variada y elegir diferentes fuentes de este mineral.
Alimentos que aportan vitamina D
La vitamina D desempeña un papel importante en el metabolismo del calcio y contribuye a su absorción y utilización normal.
Sin embargo, no todos los alimentos contienen cantidades significativas de vitamina D. Entre las fuentes alimentarias destacan principalmente algunos alimentos de origen animal.
Pescado azul
Los pescados azules son una de las fuentes alimentarias más interesantes de vitamina D. Entre ellos encontramos salmón, sardinas, caballa y arenque.
Además, estos pescados aportan proteínas y, según la especie, cantidades importantes de ácidos grasos omega-3.
Sardinas asadas
Huevos
El huevo contiene vitamina D principalmente en la yema, aunque la cantidad puede variar según diferentes factores, incluida la alimentación de las gallinas.
Puede formar parte de una alimentación variada junto con otras fuentes de vitamina D.
Algunos alimentos, como determinadas bebidas vegetales, cereales o productos lácteos, pueden estar enriquecidos con vitamina D.
En estos casos, lo más fiable es consultar la etiqueta para conocer la cantidad aportada.
Importante: la alimentación por sí sola no siempre proporciona cantidades suficientes de vitamina D. Por eso, este artículo se centra en su relación con el calcio y no pretende establecer recomendaciones individuales de suplementación.
Fuentes de calcio que se aprovechan mejor
No todas las fuentes de calcio presentan la misma biodisponibilidad, es decir, el organismo no absorbe la misma proporción del calcio presente en todos los alimentos.
Por eso, además de fijarnos en cuántos miligramos de calcio contiene un alimento, es interesante valorar qué cantidad puede aprovechar nuestro organismo.
Lácteos
La leche, el yogur y el queso son fuentes habituales de calcio y, en general, presentan una buena disponibilidad del mineral.
Además, algunos productos lácteos pueden aportar vitamina D si están enriquecidos.
Queso
Sardinas y otros pescados con espinas
Las sardinas en conserva consumidas con sus espinas son una fuente interesante de calcio. Durante el proceso de elaboración, las espinas se ablandan y pueden consumirse.
Esto permite obtener calcio procedente del tejido óseo del pescado, además de proteínas y otros nutrientes.
Algunas verduras
Determinadas verduras, especialmente algunas coles, pueden aportar calcio con una disponibilidad relativamente favorable.
Aquí es importante hacer una distinción: que una verdura contenga calcio no significa que todo ese calcio vaya a absorberse.
Por ejemplo, las espinacas contienen calcio, pero sus oxalatos pueden dificultar considerablemente su aprovechamiento. Por eso no debemos establecer una clasificación de las verduras basándonos únicamente en los miligramos de calcio por 100 gramos.
Alimentos enriquecidos
Algunas bebidas vegetales y otros productos pueden estar enriquecidos con calcio. Su aporte puede ser considerable y, en determinados casos, constituyen una alternativa útil para las personas que no consumen lácteos.
Siempre conviene consultar la etiqueta, porque la cantidad de calcio añadido varía entre productos.
En resumen: para mejorar el aporte de calcio no necesitamos recurrir a un único alimento. Lo más práctico es combinar diferentes fuentes y elegir alimentos que proporcionen calcio de forma habitual dentro de una alimentación variada.
Cuando pensamos en alimentos ricos en calcio, la leche, el yogur y el queso suelen ser los primeros que nos vienen a la cabeza. Sin embargo, no son las únicas fuentes de este mineral.
Existen diferentes alimentos que aportan calcio y que pueden formar parte de la alimentación de las personas que no consumen productos lácteos, ya sea por elección personal, intolerancia, alergia o simplemente porque desean ampliar la variedad de su dieta.
Entre estas opciones encontramos algunos pescados que se consumen con sus espinas, verduras, legumbres, frutos secos, semillas y alimentos enriquecidos con calcio.
No todos contienen la misma cantidad de calcio y tampoco todo el calcio presente en los alimentos se aprovecha de igual manera. Por eso, para comparar estas fuentes es importante valorar tanto la cantidad de calcio como su biodisponibilidad.
En este artículo vamos a conocer cuáles son los principales alimentos con calcio que no son productos lácteos y cómo incorporarlos a una alimentación variada.
Hacer deporte al aire libre también ayuda a fijar el calcio.
¿Qué alimentos tienen más calcio sin ser lácteos?
La cantidad de calcio puede variar según la variedad del alimento, su preparación y la base de datos nutricional utilizada. Por eso, para comparar correctamente conviene utilizar valores expresados sobre la misma cantidad de alimento.
Entre las fuentes no lácteas encontramos pescados con espinas, algunas semillas, frutos secos, verduras, legumbres y determinados alimentos enriquecidos.
Alimento
Aporte de calcio
Comentario
Sardinas en conserva con espinas
Alto
Las espinas blandas se consumen y aportan calcio
Sésamo
Alto
Destaca entre las semillas, aunque contiene fitatos
Almendras
Moderado-alto
También aportan proteínas, fibra y grasas insaturadas
Tofu elaborado con sales de calcio
Variable
Depende de cómo se haya elaborado
Bebidas vegetales enriquecidas
Variable
Conviene comprobar la etiqueta
Col rizada
Moderado
Buena biodisponibilidad del calcio
Garbanzos
Moderado
Contribuyen al aporte de calcio y otros minerales
Chía
Moderado
Además aporta fibra y grasas insaturadas
Higos secos
Moderado
También concentran azúcares por la pérdida de agua
Importante: esta tabla sirve como orientación general. Los valores pueden cambiar entre productos y marcas, especialmente en alimentos enriquecidos y preparados.
Cómo tomar calcio sin tomar productos lácteos
La naturaleza nos ofrece diversos tipos de alimentos (no necesariamente lácteos). para completar o cubrir las necesidades de calcio para nuestro organismo.
Estos alimentos lo pueden tomar todas aquellas personas que en su dieta no incluyan leche o sus derivados o que sean veganas.
La osteoporosis se caracteriza porque disminuye la densidad mineral y hace que nuestros huesos se vuelvan más débiles.
No basta con mirar los miligramos de calcio
Un alimento puede aparecer como rico en calcio en una tabla nutricional y, sin embargo, nuestro organismo no absorber todo ese mineral.
Algunos componentes naturales de los alimentos, como los oxalatos y fitatos, pueden reducir el aprovechamiento del calcio. Por eso también es importante valorar la biodisponibilidad.
Un ejemplo son las espinacas: contienen calcio, pero sus oxalatos dificultan considerablemente su absorción. En cambio, algunas verduras como la col rizada presentan una disponibilidad del calcio mucho más favorable.
Los minerales esenciales.
Sardinas y otros pescados con espinas
Algunos pescados pequeños pueden aportar una cantidad interesante de calcio cuando se consumen con sus espinas, ya que el tejido óseo del pescado concentra buena parte de este mineral.
Las sardinas en conserva con espinas son uno de los ejemplos más conocidos. Durante el proceso de elaboración, las espinas se ablandan y pueden consumirse junto con el pescado.
Además de calcio, las sardinas aportan proteínas, vitamina D y ácidos grasos omega-3, por lo que pueden formar parte de una alimentación variada.
También existen otras conservas de pescado pequeño que se consumen con sus espinas y que pueden contribuir al aporte de calcio. La cantidad exacta depende de la especie y del producto.
¿Las sardinas tienen más calcio que otros pescados?
En general, no todos los pescados aportan cantidades relevantes de calcio. La diferencia fundamental está en si se consumen o no las espinas.
Un filete de pescado al que se le han retirado las espinas no puede compararse directamente con una sardina en conserva que se consume entera.
Por este motivo, cuando buscamos alimentos con calcio que no sean lácteos, los pescados pequeños con espinas comestibles son una opción especialmente interesante.
Las verduras también pueden contribuir al aporte de calcio, aunque no todas contienen la misma cantidad ni el organismo aprovecha el mineral de igual manera.
Entre las opciones vegetales más interesantes encontramos algunas verduras de la familia de las coles, como la col rizada, el brócoli y otras variedades de col.
Col rizada
La col rizada puede aportar una cantidad interesante de calcio y, además, contiene fibra, vitamina C, vitamina K y otros compuestos vegetales.
Una de sus ventajas es que el calcio de esta verdura presenta una biodisponibilidad relativamente buena, por lo que no debemos fijarnos únicamente en los miligramos que aparecen en una tabla nutricional.
Brócoli
El brócoli también contribuye al aporte de calcio y puede incorporarse fácilmente a la alimentación como guarnición, en ensaladas, cremas o salteados.
Además del calcio, aporta fibra, vitamina C, folatos y diferentes compuestos vegetales.
¿Las espinacas tienen calcio?
Sí, las espinacas contienen calcio, pero su aprovechamiento es limitado por su contenido en oxalatos. Por eso, aunque aparezcan entre los alimentos que contienen este mineral, no son necesariamente una de las mejores fuentes de calcio aprovechable.
¿Hay que cocinar las verduras para aprovechar mejor el calcio?
La preparación puede modificar la composición nutricional de las verduras, pero no es necesario establecer una regla general de que haya que cocerlas durante un tiempo determinado para absorber el calcio.
Lo más importante es incluir diferentes verduras en la alimentación y variar las formas de preparación.
En resumen: si buscas calcio de origen vegetal, es más interesante variar entre verduras con buena disponibilidad del mineral que intentar obtenerlo únicamente de las espinacas
Las semillas pueden contribuir al aporte de calcio y algunas destacan especialmente por su contenido en este mineral. Entre ellas, el sésamo ocupa un lugar destacado, aunque su composición también incluye compuestos como los fitatos que pueden disminuir el aprovechamiento de determinados minerales.
Sésamo
El sésamo es una de las semillas con mayor concentración de calcio. Puede utilizarse entero, triturado o en preparaciones como el tahini.
Triturar las semillas permite incorporarlas con facilidad a la alimentación, aunque no es correcto afirmar que triturarlas elimina los fitatos o garantiza una mayor absorción del calcio.
Una forma sencilla de consumirlo es añadir sésamo o tahini a ensaladas, verduras, hummus, tostadas o diferentes preparaciones.
Chía
Las semillas de chía también aportan calcio y, además, destacan por su contenido en fibra, proteínas y grasas insaturadas, incluido ácido alfa-linolénico (ALA), un ácido graso omega-3 de origen vegetal.
Al entrar en contacto con agua forman un gel debido a su contenido en fibra soluble. Por eso pueden incorporarse hidratadas a yogures, bebidas, gachas, puddings o diferentes recetas.
Importante: aunque las semillas pueden aportar bastante calcio, la cantidad que realmente obtenemos depende de la ración y de la biodisponibilidad del mineral. No es necesario consumir grandes cantidades para beneficiarse de ellas.
¿Qué semilla tiene más calcio?
El sésamo destaca por su contenido en calcio, aunque las cifras pueden variar según el producto y según se utilice la semilla con o sin cáscara.
Por ello, si queremos comparar semillas de forma precisa, debemos comprobar que los valores procedan de la misma referencia y estén expresados sobre la misma cantidad de alimento.
Las legumbres adecuadas para todas las edades.
Legumbres con calcio
Las legumbres pueden contribuir al aporte de calcio dentro de una alimentación variada. La cantidad depende de la especie y de la preparación, por lo que no todas aportan la misma cantidad.
Entre las opciones encontramos garbanzos, alubias, lentejas y soja, aunque la soja y algunos productos derivados pueden destacar especialmente por su contenido en calcio.
Además del calcio, las legumbres aportan proteínas vegetales, fibra, hidratos de carbono y otros minerales, por lo que su interés nutricional va mucho más allá de un solo nutriente.
El remojo y la cocción pueden modificar la cantidad de algunos compuestos presentes en las legumbres, como los fitatos, que pueden reducir el aprovechamiento de determinados minerales. Esto no significa que haya que evitar estos alimentos, sino que una preparación adecuada forma parte de su consumo habitual.
¿Los garbanzos tienen calcio?
Sí. Los garbanzos aportan calcio y pueden formar parte de una alimentación que no incluya productos lácteos.
Sin embargo, no conviene considerar los garbanzos como la única fuente de calcio, sino combinarlos con otros alimentos que aporten este mineral.
Tofu y otros alimentos vegetales enriquecidos con calcio
El tofu puede ser una fuente interesante de calcio, pero hay una diferencia importante entre unos productos y otros: no todo el tofu contiene la misma cantidad de este mineral.
La cantidad de calcio depende, entre otros factores, del coagulante utilizado durante su elaboración. Algunos tofus se producen utilizando sales de calcio y pueden aportar cantidades considerables, mientras que otros presentan valores mucho menores.
Por eso, si buscamos una alternativa vegetal a los lácteos para aumentar el consumo de calcio, conviene consultar la información nutricional del envase.
Bebidas vegetales enriquecidas
Las bebidas de soja, avena, almendra u otros vegetales pueden estar enriquecidas con calcio. En estos casos, la cantidad añadida aparece en la etiqueta nutricional.
No obstante, una bebida vegetal no enriquecida no tiene necesariamente una cantidad de calcio comparable a la leche. Por eso es importante diferenciar entre el alimento vegetal en sí y el producto enriquecido.
Además del calcio, merece la pena revisar otros aspectos de la etiqueta, como el contenido en azúcares añadidos y la cantidad de proteínas.
¿Son una buena alternativa a los lácteos?
Pueden serlo dentro de una alimentación bien planificada, especialmente cuando se eligen productos enriquecidos y se combinan con otras fuentes de calcio.
Esto permite obtener calcio de diferentes alimentos sin que la dieta dependa exclusivamente de la leche, el queso o el yogur.
Frutos secos ricos en calcio
Los frutos secos pueden contribuir al aporte de calcio y, además, proporcionan proteínas, fibra, magnesio y grasas principalmente insaturadas.
Entre los frutos secos, la almendra destaca por su contenido en calcio. También las avellanas, los pistachos y otros frutos secos pueden aportar este mineral, aunque en cantidades diferentes.
No es necesario consumir grandes cantidades para obtener sus nutrientes. Debido a su elevada densidad energética, una ración moderada permite incorporarlos a la alimentación sin que desplacen a otros alimentos importantes.
En este caso, no repetiría aquí una clasificación completa. Es mejor que este artículo explique qué alimentos sin lácteos aportan calcio y que el artículo específico responda con detalle cuál fruto seco ocupa el primer lugar.
Además, conviene recordar que el contenido de calcio no es el único criterio nutricional. La cantidad consumida y el aprovechamiento del mineral también influyen en el aporte final.
Almendras
¿Es posible obtener suficiente calcio sin tomar lácteos?
Sí. Una alimentación variada puede aportar calcio a través de diferentes alimentos que no son productos lácteos, como pescados pequeños consumidos con sus espinas, semillas, algunos frutos secos, determinadas verduras, legumbres y alimentos enriquecidos.
La cantidad de calcio que aporta cada alimento es diferente, por lo que resulta más útil combinar varias fuentes a lo largo del día que depender de un único alimento.
Si se eliminan los productos lácteos de la alimentación de forma habitual, conviene prestar atención al conjunto de la dieta para asegurar un aporte adecuado de calcio y de otros nutrientes relacionados con la salud ósea.
Satch T. Goto M. igarashi, K . Effects of protein isolates from radish and spinach leaves on serum lipids levels in raats. Journal of Nutrition Science and vitaminology of Tokyo 1993.
Heaney RP, Weaver CM. Oxalate: effect on calcium absorbability. Am J Clin Nutr. 1989 Oct;50(4):830-2. doi: 10.1093/ajcn/50.4.830. PMID: 2801588.
¿Qué es la patata o papa? Propiedades, beneficios y valor nutricional
La patata (potato) también conocida como papa en muchos países, es el tubérculo comestible de una planta perteneciente a la familia de las Solanáceas, a la que también pertenecen el tomate, el pimiento, la berenjena y otras hortalizas de consumo habitual.
A diferencia de estos cultivos, cuyos frutos crecen sobre la planta, la patata se desarrolla bajo tierra, razón por la cual se clasifica como tubérculo.
Es una planta herbácea anual que puede alcanzar cerca de un metro de altura y produce uno de los alimentos más consumidos del mundo. De hecho, la patata ocupa el cuarto lugar mundial como alimento básico, solo por detrás del arroz, el maíz y el trigo.
La patata es un excelente alimento incluso en dietas de adelgazamiento.
Origen de la patata
La patata o papa es originaria de América del Sur, especialmente de la región andina. Su cultivo se desarrolló hace miles de años antes de su llegada a Europa.
Los pueblos andinos seleccionaron y cultivaron diferentes variedades de patata adaptadas a las condiciones de altura y clima de la región. Actualmente existen numerosas variedades, con diferencias en tamaño, color, textura y composición.
La patata llegó a Europa durante el siglo XVI y, con el paso del tiempo, su cultivo se extendió por diferentes países. Actualmente es uno de los alimentos básicos más consumidos en numerosas partes del mundo.
Además de las conocidas patatas de pulpa blanca o amarilla, existen variedades con piel o pulpa de color rojo, morado y otros tonos. Estas diferencias de color se relacionan con la presencia de distintos compuestos vegetales, como carotenoides y antocianinas.
Aunque históricamente se ha utilizado de muchas formas, su principal interés actual es alimentario. Es un tubérculo versátil que puede cocinarse de diferentes maneras y formar parte de una alimentación variada.
Propiedades nutricionales de la patata
La patata es un alimento cuyo principal aporte nutricional procede de los hidratos de carbono, principalmente en forma de almidón. También proporciona fibra, pequeñas cantidades de proteínas y muy poca grasa de forma natural.
Entre sus micronutrientes destaca especialmente el potasio, además de aportar vitamina C y vitaminas del grupo B.
La composición puede variar según la variedad, el tamaño, si se consume con o sin piel y, especialmente, según el método de cocinado.
¿Qué nutrientes aporta la patata?
Como referencia, por cada 100 gramos de patata cruda y parte comestible, podemos encontrar aproximadamente:
Nutriente
Cantidad aproximada por 100 g
Energía
88 kcal
Hidratos de carbono
20 g
Proteínas
1,9 g
Grasas
0,1 g
Fibra
1,8 g
Potasio
379 mg
Fósforo
44 mg
Magnesio
23 mg
Hierro
0,3 mg
Calcio
5 mg
Vitamina C
13 mg
Tiamina (B1)
0,10 mg
Riboflavina (B2)
0,02 mg
Niacina (B3)
1,4 mg
Los valores son orientativos y pueden cambiar entre variedades y bases de datos nutricionales. Para realizar comparaciones es importante utilizar siempre alimentos en el mismo estado, ya que el contenido de agua cambia el valor expresado por 100 gramos.
Patata cocida.
Hidratos de carbono y almidón
La patata aporta principalmente almidón, un hidrato de carbono complejo que proporciona energía.
La cantidad de hidratos de carbono no debe interpretarse de forma aislada. La respuesta del organismo también depende de la cantidad consumida, del grado de cocción, de si la patata se ha enfriado después de cocinarla y de los alimentos con los que se combina.
La patata aporta fibra, aunque no es una de las fuentes más concentradas de fibra.
Parte de esta fibra se encuentra en la piel, por lo que consumir la patata con piel, cuando está correctamente lavada y es adecuada para ello, puede aumentar el aprovechamiento de algunos nutrientes.
Proteínas
Su contenido en proteínas es relativamente bajo, por lo que la patata no debe considerarse una fuente principal de proteínas.
Puede formar parte de platos completos cuando se combina con alimentos ricos en proteínas como legumbres, pescado, huevos o carnes.
Vitaminas
La patata aporta pequeñas cantidades de varias vitaminas, entre ellas vitamina C, vitamina B1, B3 y B6.
La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la protección de las células frente al daño oxidativo.
El contenido de vitamina C puede disminuir durante el cocinado, especialmente cuando la patata permanece durante mucho tiempo en contacto con el agua o se somete a temperaturas elevadas.
Minerales
El mineral que más destaca en la patata es el potasio.
También contiene cantidades menores de fósforo, magnesio, hierro y calcio.
El potasio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos y al mantenimiento de una presión arterial normal.
¿La patata tiene grasa?
La patata natural contiene muy poca grasa.
Esto cambia cuando se fríe, ya que durante la fritura absorbe parte del aceite utilizado. Por este motivo, no debemos confundir la composición nutricional de la patata con la de una preparación elaborada a partir de ella.
Una patata cocida, al vapor o asada sin grandes cantidades de grasa tiene un perfil energético muy diferente al de unas patatas fritas.
Patatas fritas
¿La patata tiene antioxidantes?
Además de vitaminas y minerales, la patata contiene distintos compuestos vegetales, entre ellos carotenoides y polifenoles.
Su concentración depende de la variedad y del color de la piel y de la pulpa. Las variedades de colores más intensos pueden contener diferentes pigmentos y compuestos fenólicos.
Por tanto, no existe una única variedad de patata que pueda considerarse la mejor para todo el mundo. Alternar diferentes variedades puede aportar diversidad también desde el punto de vista nutricional.
Patatas verdes, brotes y solanina: precauciones
Las patatas pueden producir de forma natural unos compuestos llamados glicoalcaloides, entre los que se encuentran la solanina y la chaconina. Se concentran especialmente en las zonas verdes, los brotes y las partes dañadas del tubérculo.
La exposición a cantidades elevadas de estos compuestos puede provocar molestias digestivas y otros síntomas de intoxicación.
¿Se pueden comer las patatas verdes?
Si una patata presenta zonas verdes, muchos brotes, sabor amargo o signos importantes de deterioro, lo más prudente es desecharla.
No conviene intentar aprovechar una patata que esté claramente deteriorada simplemente retirando una pequeña parte, especialmente si presenta un color verde extendido o numerosos brotes.
Las patatas ligeramente brotadas pueden requerir una valoración cuidadosa. Si los brotes son pequeños y el tubérculo está firme y en buen estado, se pueden retirar las zonas afectadas de forma generosa antes de cocinarla. Ante un deterioro importante, es preferible no consumirla.
¿Por qué las patatas se ponen verdes?
La exposición a la luz puede favorecer la formación de clorofila y de glicoalcaloides en la patata. Por eso, una conservación adecuada ayuda a reducir este problema.
El color verde no es el propio compuesto tóxico, pero sirve como una señal de que la patata ha estado expuesta a condiciones que pueden favorecer una mayor concentración de glicoalcaloides.
¿Qué síntomas pueden producir los glicoalcaloides?
Una ingesta elevada puede producir síntomas como:
Náuseas.
Vómitos.
Dolor abdominal.
Diarrea.
Mareos.
Dolor de cabeza.
Si después de consumir patatas en mal estado aparecen síntomas importantes o persistentes, especialmente tras una ingesta considerable, es recomendable solicitar valoración sanitaria.
La mejor prevención es sencilla: conservar las patatas protegidas de la luz y desechar las que presenten un deterioro importante.
Cómo conservar correctamente las patatas en casa
Una buena conservación ayuda a mantener la calidad de las patatas y a reducir la aparición de brotes y zonas verdes.
¿Dónde guardar las patatas?
Lo más adecuado es conservarlas en un lugar:
Oscuro, protegido de la luz.
Fresco, pero sin temperaturas extremas.
Seco y bien ventilado.
Alejado de fuentes de calor.
Es preferible mantenerlas en una bolsa de papel, una caja de cartón o un recipiente que permita la circulación del aire, en lugar de utilizar recipientes completamente cerrados.
¿Se pueden guardar las patatas en la nevera?
Para el almacenamiento doméstico habitual, no es necesario refrigerar las patatas. Las temperaturas demasiado bajas pueden favorecer la transformación de parte del almidón en azúcares, lo que puede modificar su sabor y comportamiento durante determinados métodos de cocinado.
Por ello, un lugar fresco, oscuro y ventilado suele ser una opción más adecuada.
¿Se pueden guardar las patatas junto a las cebollas?
Es preferible mantener las patatas y las cebollas separadas.
Ambos alimentos liberan compuestos y humedad durante su almacenamiento que pueden favorecer un deterioro más rápido cuando se conservan juntos durante mucho tiempo.
Flor de la patata
¿Qué hacer si aparecen brotes?
Conviene revisar las patatas periódicamente.
Si una patata está firme y presenta solamente pequeños brotes, estos pueden retirarse junto con la zona afectada antes de utilizarla. En cambio, si está muy brotada, arrugada, verde, blanda o presenta signos evidentes de deterioro, lo más prudente es desecharla.
No debemos consumir patatas con un aspecto claramente alterado solo por intentar aprovecharlas.
Consejos para conservarlas durante más tiempo
Comprar únicamente la cantidad que podamos consumir en un tiempo razonable.
Guardarlas protegidas de la luz.
Evitar bolsas o recipientes que acumulen humedad.
Revisarlas con frecuencia.
Retirar las unidades deterioradas para evitar que afecten a las demás.
Una conservación sencilla permite mantener mejor la calidad de las patatas y, al mismo tiempo, ayuda a prevenir la aparición de zonas verdes y brotes.
Tipos de patata y para qué sirve cada una
Existen numerosas variedades de patata y no todas tienen las mismas características. La cantidad de almidón, la textura y la capacidad para mantener su forma durante la cocción hacen que unas sean más apropiadas que otras según el plato que queramos preparar.
No existe una única patata que sea mejor para todas las recetas. La elección depende principalmente del tipo de preparación.
Patata para cocer
Las variedades de textura firme mantienen mejor su forma durante la cocción.
Son apropiadas para:
Ensaladillas.
Ensaladas de patata.
Guarniciones.
Patatas cocidas para acompañar otros platos.
Patata para asar
Para asar podemos utilizar variedades con una textura más harinosa o cremosa, capaces de quedar tiernas en el interior después de la cocción.
Son adecuadas para:
Patatas asadas.
Guarniciones de carnes y pescados.
Preparaciones al horno.
Patata para puré
Las patatas con mayor contenido en almidón suelen deshacerse con facilidad y proporcionan una textura más cremosa.
Por eso son especialmente apropiadas para preparar:
Purés.
Cremas.
Guisos en los que buscamos espesar ligeramente el caldo.
Patata para freír
Para conseguir unas patatas fritas crujientes por fuera y tiernas por dentro suelen elegirse variedades con características adecuadas para la fritura.
Sin embargo, que una variedad sea apropiada para freír no significa que la fritura sea la forma más recomendable para consumir patata habitualmente.
Para el consumo cotidiano podemos alternar preparaciones como la cocción, el vapor y el horno.
Cocinado de patatas
Patata nueva y patata de conservación
También podemos encontrar diferencias según el momento de recolección.
La patata nueva se recoge antes de completar su maduración. Suele tener una piel más fina y una textura diferente a la patata de conservación.
La patata de conservación permanece más tiempo almacenada y presenta características que permiten mantenerla durante un periodo más prolongado.
¿Importa el color de la patata?
Existen patatas de piel y pulpa blanca, amarilla, roja, morada y de otros colores.
Las variedades de color intenso pueden contener diferentes cantidades de carotenoides, antocianinas y otros compuestos vegetales, por lo que incluir variedades diferentes puede aportar diversidad a la alimentación.
En cualquier caso, el color no determina por sí solo que una patata sea más saludable que otra.
¿Cuál es la mejor patata?
La mejor elección depende de cómo vayamos a cocinarla.
Para una alimentación equilibrada, más importante que buscar una variedad concreta es priorizar una preparación sencilla, controlar la cantidad de grasa añadida y combinar la patata con otros alimentos vegetales y fuentes de proteínas.
Curiosidades sobre el uso tradicional de la patata
En distintas regiones y culturas, la patata no solo se ha utilizado como alimento, sino también como remedio popular doméstico para pequeñas molestias.
Entre los usos tradicionales más conocidos se encuentran:
Aplicar rodajas de patata cruda sobre quemaduras solares leves para ayudar a refrescar la piel y aliviar el escozor.
Utilizar patata rallada o machacada como emplasto calmante sobre la zona afectada.
Estos usos formaban parte de los conocimientos transmitidos de generación en generación, especialmente en entornos rurales, donde se recurría a productos sencillos y accesibles.
Conviene recordar que estos remedios populares no sustituyen el tratamiento médico, pero forman parte del patrimonio cultural asociado al uso de la patata.
Otros usos de la patata o papa en mi casa
Hace ya muchos años, cuando mi padre trabajaba en un taller como soldador, al terminar su jornada laboral solía llegar a casa con los ojos rojos, llorosos y muy irritados. Él decía que se le había “cogido la eléctrica”.
Para aliviarle los ojos doloridos, mi madre pelaba y lavaba una patata, la cortaba en rodajas finas y colocaba una rodaja sobre cada párpado, con los ojos cerrados. De esta manera, mi padre permanecía un buen rato descansando, buscando aliviar el escozor y la irritación.
Este pequeño gesto forma parte de los recuerdos familiares y de los remedios sencillos que se transmitían de generación en generación.
En recuerdo a mi padre y en agradecimiento al trabajo incansable que hacían mis padres por sus hijos.
Diferencias entre patata, boniato y yuca
La patata, el boniato y la yuca son tubérculos que aportan principalmente hidratos de carbono, pero presentan diferencias en su composición, sabor, textura y forma de preparación.
Patata
La patata tiene un sabor relativamente suave y es muy versátil en la cocina. Aporta principalmente hidratos de carbono y destaca por su contenido en potasio y por aportar vitamina C y algunas vitaminas del grupo B.
Puede prepararse cocida, al vapor, asada o frita, aunque para un consumo habitual conviene priorizar las preparaciones que no requieren grandes cantidades de grasa.
Boniato o batata
El boniato, también conocido como batata, tiene un sabor más dulce que la patata y su pulpa puede presentar diferentes colores.
Destaca especialmente por su contenido en carotenoides en las variedades de pulpa anaranjada, precursores de la vitamina A.
Puede cocinarse al horno, cocido o asado y utilizarse tanto en preparaciones saladas como en algunas recetas dulces.
La yuca es un tubérculo especialmente rico en almidón y requiere cocción antes de su consumo. Se utiliza ampliamente en diferentes gastronomías y también puede transformarse en harina o almidón.
Su composición nutricional es diferente de la de la patata y el boniato, por lo que no debemos considerarlos alimentos equivalentes desde el punto de vista nutricional.
No existe un único tubérculo que sea mejor para todas las personas.
La elección puede depender de las preferencias personales, del plato que queramos preparar y del conjunto de nuestra alimentación.
La patata destaca por su versatilidad y su aporte de potasio; el boniato puede aportar cantidades interesantes de carotenoides, especialmente en las variedades anaranjadas; y la yuca destaca por su contenido en almidón y por sus diferentes usos culinarios.
Los tres pueden formar parte de una alimentación variada siempre que se preparen y consuman de forma adecuada.
Bibliografía:
FAO – Food and Agriculture Organization of the United Nations. Tabla de composición nutricional de la patata, con información sobre calorías y macronutrientes. Disponible en: http://www.fao.org
FAO – Nutritional Value of Potatoes. Información sobre vitaminas, minerales y antioxidantes presentes en la patata.
FAO – Guías de conservación de tubérculos. Recomendaciones para almacenar patatas, prevenir brotes y mantener sus propiedades nutricionales.