Qué vitaminas y minerales del cardo

que vitaminas y minerales tiene el cardo

Índice

¿Qué es el cardo?

El cardo (Cynara cardunculus) es una hortaliza perteneciente a la familia de las Asteráceas o Compuestas, al igual que otras verduras como la alcachofa, la endibia, la escarola, lechuga o la achicoria.

Es una planta herbácea de origen mediterráneo muy relacionada botánicamente con la alcachofa. Aunque ambas especies pertenecen al mismo género, en el cardo la parte más apreciada para el consumo son principalmente las pencas o tallos tiernos, mientras que en la alcachofa se aprovecha sobre todo la inflorescencia.

El cultivo y consumo tradicional del cardo se concentra especialmente durante los meses fríos del año, siendo su mejor época de recolección aproximadamente desde noviembre hasta enero.

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Características del cardo

El cardo presenta tallos alargados y carnosos conocidos como pencas, que pueden tener pequeñas espinas y filamentos exteriores que se eliminan antes de cocinarlo.

Sus características principales son:

  • Pencas blancas y carnosas cuando se cultivan adecuadamente.
  • Hojas grandes de color verde.
  • Flores similares a las de la alcachofa, aunque de menor tamaño.
  • Sabor ligeramente amargo que se suaviza con la cocción.

Su textura recuerda al apio, mientras que su sabor guarda semejanza con la alcachofa.

Valor gastronómico del cardo

Aunque actualmente no es una de las verduras más consumidas, el cardo forma parte de la gastronomía tradicional de varias regiones mediterráneas y europeas.

Es apreciado por su textura suave una vez cocinado y por su capacidad para combinar con ingredientes como:

  • frutos secos;
  • aceite de oliva virgen extra;
  • jamón;
  • huevo;
  • otras verduras de temporada.

Además de su interés culinario, destaca por ser una hortaliza ligera, rica en agua y con un aporte moderado de fibra.

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Alimentos

¿Qué vitaminas y minerales tiene el cardo?

El cardo es una hortaliza ligera, con un elevado contenido en agua y un bajo aporte energético. Aunque no destaca por ser una de las verduras con mayor concentración de vitaminas, aporta pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B y minerales importantes como el potasio, el calcio y el magnesio.

Su composición nutricional es similar a la de la alcachofa, con la que comparte familia botánica y algunos compuestos naturales como la cinarina.

El contenido en nutrientes puede variar según la variedad, el grado de maduración y la forma de cultivo.

Vitaminas del cardo

Entre las vitaminas presentes en el cardo destacan:

Vitamina B1 o tiamina

El cardo aporta pequeñas cantidades de tiamina, una vitamina del grupo B que participa en el metabolismo normal de los hidratos de carbono y en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso.

Folatos (vitamina B9)

Contiene folatos, nutrientes necesarios para la formación normal de las células y especialmente importantes durante etapas de crecimiento y renovación celular.

Vitamina B6

Aporta pequeñas cantidades de vitamina B6, relacionada con el metabolismo de las proteínas y el funcionamiento normal del sistema nervioso.

Vitamina C

Aunque su contenido es moderado, el cardo aporta vitamina C, un nutriente antioxidante que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y favorece la absorción del hierro presente en alimentos vegetales.

Vitamina A

El cardo contiene pequeñas cantidades de vitamina A, aunque no destaca como una de las principales fuentes vegetales de esta vitamina.

Vitamina B12

Como ocurre con la mayoría de las verduras y hortalizas, el cardo no contiene vitamina B12, ya que esta vitamina se encuentra principalmente en alimentos de origen animal.

Minerales del cardo

El cardo destaca más por su aporte mineral que por su contenido vitamínico.

Potasio

Es el mineral más abundante del cardo. El potasio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, de los músculos y al mantenimiento de una presión arterial normal.

Calcio

Aporta calcio, un mineral necesario para el mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales.

Magnesio

El magnesio participa en numerosas funciones del organismo, incluyendo el metabolismo energético y el funcionamiento normal de los músculos.

Fósforo

Contiene fósforo, un mineral relacionado con el mantenimiento de los huesos y el metabolismo energético.

Hierro

El cardo aporta pequeñas cantidades de hierro, aunque, al tratarse de un alimento vegetal, su absorción es menor que la del hierro procedente de alimentos de origen animal.

Zinc

También contiene pequeñas cantidades de zinc, mineral que participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario y en la protección de las células frente al daño oxidativo.

valor nutricional del cardo
Huerta

Composición nutricional del cardo por 100 gramos

Valores aproximados del cardo crudo (parte comestible):

NutrienteCantidad
Agua94 g
Energía20 kcal
Proteínas0,7 g
Hidratos de carbono3,3 g
Fibra1,6 g
Grasas0,1 g
Vitamina A12 µg
Tiamina (B1)0,020 mg
Riboflavina (B2)0,030 mg
Niacina (B3)0,300 mg
Vitamina B60,043 mg
Folatos (B9)28,4 µg
Vitamina C2 mg
Calcio70 mg
Fósforo23 mg
Magnesio42 mg
Hierro0,7 mg
Potasio400 mg
Zinc0,169 mg
Sodio81 mg

¿El cardo es una verdura rica en vitaminas?

El cardo no destaca por tener grandes cantidades de vitaminas si se compara con otras hortalizas como el pimiento, la zanahoria o las verduras de hoja verde.

Sin embargo, es un alimento interesante por su bajo aporte calórico, su contenido en minerales, fibra y compuestos naturales propios de la familia de las alcachofas, que hacen que tenga un lugar destacado dentro de una alimentación variada.

cardo amigo del higado
Sequía

Propiedades nutricionales del cardo

Además de su aporte de minerales y fibra, el cardo contiene compuestos naturales propios de la familia de las alcachofas que explican su interés dentro de la alimentación tradicional mediterránea.

Su combinación de agua, fibra y baja densidad energética hace que sea una verdura muy adecuada para aportar volumen y variedad a los platos.

El cardo aporta fibra beneficiosa para el tránsito intestinal

La fibra presente en el cardo contribuye al funcionamiento normal del intestino y ayuda a mantener una adecuada regularidad intestinal.

Además, al aumentar la sensación de saciedad, la fibra favorece que esta verdura pueda integrarse fácilmente en dietas orientadas al control del peso.

Contiene inulina, una fibra con efecto prebiótico

Uno de los componentes más interesantes del cardo es la inulina, un tipo de fibra soluble que puede ser utilizada por determinadas bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal.

La presencia de inulina también se encuentra en otros alimentos como la alcachofa, la achicoria, el puerro, la cebolla o el ajo.

Puedes conocer los beneficios del puerro para la salud, además puedes leer nuestro artóculo qué vitaminas y minerales tiene la cebolla

Aporta compuestos vegetales propios de las alcachofas

El cardo contiene sustancias características de la familia de las Asteráceas, entre ellas compuestos fenólicos como la cinarina.

Estos compuestos forman parte del interés nutricional de esta hortaliza y se estudian por su relación con procesos digestivos y metabólicos, aunque su consumo no sustituye ningún tratamiento médico.

Es una verdura versátil dentro de una alimentación saludable

Por su sabor suave tras la cocción y su capacidad para combinar con numerosos alimentos, el cardo permite aumentar el consumo de verduras en la dieta.

Puede incorporarse en recetas tradicionales junto con legumbres, frutos secos, aceite de oliva virgen extra u otras hortalizas, formando parte de un patrón alimentario equilibrado.

Combina  perfectamente en menestra de verduas como con las zanahorias y por las propiedades del brócoli

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Mercado

Beneficios del cardo para la salud

El cardo es una hortaliza que puede formar parte de una alimentación saludable gracias a su contenido en fibra, minerales y compuestos vegetales como la cinarina. Sus beneficios se relacionan principalmente con el mantenimiento de una buena función digestiva y con la calidad general de la dieta.

Como ocurre con otros alimentos vegetales, sus efectos dependen del conjunto de la alimentación y no de un único alimento aislado.

Puede favorecer una digestión saludable

El cardo contiene fibra y compuestos naturales que tradicionalmente se han relacionado con el bienestar digestivo.

Su consumo dentro de una dieta rica en verduras puede favorecer el funcionamiento normal del aparato digestivo y ayudar a mejorar la tolerancia a comidas más abundantes cuando se incorpora como guarnición o primer plato.

Contribuye al funcionamiento normal del intestino

La fibra del cardo ayuda a aumentar el volumen de las heces y favorece el tránsito intestinal.

Además, la presencia de inulina puede contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal al actuar como sustrato para determinadas bacterias beneficiosas del intestino.

Puede formar parte de una alimentación cardiosaludable

El cardo aporta potasio y tiene un bajo contenido energético, características que encajan dentro de una alimentación basada en frutas, verduras y otros alimentos poco procesados.

El potasio contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, así como al mantenimiento de una presión arterial normal.

Es un alimento adecuado para dietas de control de peso

Su bajo aporte calórico y su contenido en fibra hacen que el cardo sea una opción interesante para aumentar la presencia de verduras en comidas y cenas.

Preparado con técnicas culinarias sencillas, como cocido, salteado o acompañado de aceite de oliva virgen extra en cantidades moderadas, permite elaborar platos nutritivos y saciantes.

Se incluye dentro de estas beneficios para la salud al esparrágo.

Puede ser interesante dentro de una dieta para personas con diabetes

El cardo aporta pocos hidratos de carbono y contiene fibra, un componente que ayuda a ralentizar la absorción de los nutrientes durante la digestión.

Por este motivo, puede formar parte de una alimentación equilibrada para personas con diabetes, siempre dentro de las recomendaciones individuales establecidas por los profesionales sanitarios.

Relación tradicional del cardo con la función hepática y biliar

El cardo comparte con la alcachofa algunos compuestos vegetales, como la cinarina, que han sido estudiados por su relación con la secreción biliar y los procesos digestivos.

Tradicionalmente se ha asociado el consumo de estas plantas con el cuidado digestivo tras comidas ricas en grasa. Sin embargo, el consumo de cardo no debe considerarse un tratamiento para enfermedades del hígado o de la vesícula.

Aporta variedad a la alimentación

Además de sus nutrientes, el cardo permite aumentar la diversidad de verduras consumidas a lo largo del año.

Incluir diferentes hortalizas de temporada favorece una alimentación más variada y proporciona una mayor combinación de fibra, minerales y compuestos vegetales.

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Se incluye dentro de los alimentos diuréticos como el cardo.

Diferencias entre el cardo y la alcachofa

El cardo y la alcachofa son dos hortalizas estrechamente relacionadas, ya que pertenecen a la misma especie (Cynara cardunculus) y comparten muchos componentes naturales. Sin embargo, se diferencian principalmente en la parte de la planta que se consume, su aspecto y sus usos culinarios.

Mientras que en la alcachofa se aprovecha principalmente la flor inmadura, en el cardo la parte más apreciada son las pencas o tallos tiernos.

Parte comestible

La principal diferencia entre ambos alimentos está en la zona de la planta que se utiliza:

  • Cardo: se consumen principalmente las pencas o tallos, después de retirar las fibras exteriores.
  • Alcachofa: se aprovecha sobre todo el corazón y las hojas carnosas de la inflorescencia.

Esta diferencia hace que su textura y forma de preparación sean distintas.

Sabor y textura

El cardo tiene una textura más fibrosa y crujiente antes de cocinarlo, pero después de la cocción adquiere una consistencia tierna.

Su sabor es ligeramente amargo y recuerda al de la alcachofa.

La alcachofa presenta un sabor más característico e intenso, con una textura más carnosa en sus partes comestibles.

Diferencias nutricionales

Ambas verduras tienen un perfil nutricional saludable y bajo aporte energético.

Comparten características como:

  • contenido elevado de agua;
  • aporte de fibra;
  • presencia de minerales;
  • compuestos vegetales propios de esta familia de hortalizas.

La composición exacta puede variar según la variedad y la forma de preparación, pero ninguna de las dos destaca por ser una fuente elevada de vitaminas en comparación con otras verduras.

Cardo y alcachofa en la cocina

El cardo suele prepararse cocido, en menestras, gratinado, con frutos secos o acompañado de salsas suaves.

La alcachofa admite preparaciones muy variadas: al horno, a la plancha, guisada, rellena o como ingrediente de arroces y otros platos.

Ambos alimentos combinan muy bien con ingredientes típicos de la dieta mediterránea, como el aceite de oliva virgen extra, verduras, legumbres y frutos secos.

¿Es más saludable el cardo o la alcachofa?

No existe una opción claramente mejor. Ambas son verduras interesantes desde el punto de vista nutricional y pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

La elección dependerá principalmente de los gustos personales, la disponibilidad de temporada y la forma de preparación.

Lo más recomendable es incluir variedad de verduras a lo largo del año para aprovechar la diversidad de nutrientes y compuestos vegetales que aporta cada alimento.

Cómo elegir y conservar el cardo

Elegir un cardo fresco y conservarlo correctamente permite mantener mejor su textura, sabor y calidad nutricional hasta el momento de cocinarlo.

Aunque es una verdura disponible principalmente durante los meses fríos, una buena elección en el mercado marca la diferencia en el resultado final de las recetas.

Cómo elegir un cardo fresco

Para seleccionar un buen cardo conviene observar principalmente el estado de las pencas y las hojas.

Un cardo de calidad debe presentar:

  • Pencas firmes y carnosas.
  • Color blanco o verde claro en la parte aprovechable.
  • Hojas frescas, sin exceso de marchitez.
  • Textura tersa, sin zonas blandas.
  • Ausencia de manchas oscuras o signos de deterioro.

Es preferible evitar los ejemplares con tallos flácidos, secos o con manchas, ya que pueden indicar pérdida de frescura.

Cómo conservar el cardo en casa

El cardo fresco se conserva mejor en el frigorífico.

Para mantenerlo en buenas condiciones:

  • Guardarlo sin lavar hasta el momento de utilizarlo.
  • Envolverlo en una bolsa perforada o un paño limpio ligeramente húmedo.
  • Colocarlo en la zona destinada a las verduras del frigorífico.

De esta forma puede conservar sus características durante varios días.

Una vez limpio y cortado, es recomendable cocinarlo pronto para evitar que pierda calidad y se oscurezca.

Cómo evitar que el cardo se oscurezca

Al igual que ocurre con otras verduras, el cardo puede oscurecerse después de cortarlo debido a la oxidación.

Para evitarlo:

  1. Limpiar y retirar las fibras exteriores.
  2. Cortar las pencas en trozos.
  3. Introducirlas en agua fría con unas gotas de limón hasta el momento de cocinarlas.

Este sencillo método ayuda a conservar un aspecto más claro y agradable.

Preparación previa antes de cocinarlo

Antes de cocinar el cardo es necesario retirar las partes más duras.

El proceso habitual consiste en:

  • Eliminar las hojas exteriores.
  • Retirar los filamentos o hebras de las pencas.
  • Lavar cuidadosamente para eliminar restos de tierra.
  • Cortar en trozos del tamaño deseado.

Una correcta limpieza mejora la textura final y hace que las pencas resulten más tiernas.

Cómo cocinar y consumir el cardo

Una vez limpio y cocido, el cardo puede incorporarse a numerosas recetas tradicionales. Su sabor ligeramente amargo se suaviza durante la cocción y combina muy bien con otras verduras, legumbres y frutos secos.

Cardo cocido

La forma más sencilla de consumirlo es hervido hasta que las pencas estén tiernas.

Puede servirse como guarnición con un chorro de aceite de oliva virgen extra y acompañar platos de carne, pescado o legumbres.

Cardo en menestra de verduras

El cardo es un ingrediente habitual de las menestras de verduras, donde combina con hortalizas como la zanahoria, el brócoli, las judías verdes o los guisantes.

Esta preparación permite elaborar un plato rico en fibra, vitaminas y minerales.

Cardo con jamón y frutos secos

Una de las recetas más tradicionales consiste en saltear el cardo cocido con pequeños dados de jamón y añadir frutos secos como nueces o piñones.

También puede prepararse con almendras, una combinación muy típica en algunas regiones españolas.

Cardo gratinado

Otra forma de consumirlo consiste en gratinar las pencas cocidas con una bechamel ligera.

Aunque esta preparación aporta más calorías que el cardo cocido, puede disfrutarse ocasionalmente dentro de una alimentación equilibrada.

¿Se puede congelar?

Sí. El cardo puede congelarse después de escaldarlo o una vez cocido.

Congelarlo permite conservarlo durante varios meses y disfrutar de esta verdura fuera de su temporada.

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Plato preparado con un buen guiso

Precauciones y posibles molestias al consumir cardo

El cardo es una hortaliza saludable y bien tolerada por la mayoría de las personas. No obstante, su contenido en fibra y determinados compuestos naturales puede hacer que algunas personas experimenten molestias digestivas o deban moderar su consumo en situaciones concretas.

En general, estas molestias suelen depender de la cantidad consumida, la forma de preparación y la tolerancia individual.

Puede producir gases o molestias digestivas

El cardo contiene fibra e inulina, un tipo de fibra soluble con efecto prebiótico que puede ser fermentada por la microbiota intestinal.

En algunas personas, especialmente si no están acostumbradas a consumir alimentos ricos en fibra, esto puede favorecer la aparición de gases, distensión abdominal o molestias digestivas leves.

Introducir el cardo de forma progresiva y acompañarlo de una adecuada ingesta de agua puede ayudar a mejorar su tolerancia.

Personas con síndrome del intestino irritable

Las personas con síndrome del intestino irritable (SII) pueden presentar una tolerancia variable al cardo debido a su contenido en fibra e inulina.

En estos casos, es aconsejable adaptar la cantidad consumida según la respuesta individual y seguir las recomendaciones del profesional sanitario.

Cálculos biliares y enfermedades de la vesícula

El cardo contiene cinarina, un compuesto que estimula la secreción de bilis.

Las personas con cálculos biliares o enfermedades de la vesícula biliar deben consultar con su médico antes de consumir grandes cantidades de cardo o preparados concentrados elaborados a partir de esta planta, especialmente si presentan síntomas.

El consumo ocasional del cardo como alimento suele ser bien tolerado, salvo indicación médica en contra.

Nota: Aquí es importante diferenciar el cardo como alimento de los extractos o suplementos de cardo, que pueden tener efectos más intensos.

Alergia al cardo

La alergia al cardo es poco frecuente, aunque puede presentarse en personas sensibles a plantas de la familia de las asteráceas.

Ante síntomas como picor en la boca, urticaria, inflamación o dificultad para respirar tras su consumo, debe suspenderse la ingesta y buscar atención médica.

Consumo durante el embarazo y la lactancia

El cardo consumido como alimento forma parte de una dieta saludable y puede incluirse durante el embarazo y la lactancia, salvo que exista una recomendación médica específica.

No ocurre lo mismo con los extractos, complementos alimenticios o preparados medicinales elaborados a partir del cardo, cuyo uso debe consultarse con un profesional sanitario.

¿Quién debería moderar su consumo?

Aunque el cardo es una verdura saludable, puede ser conveniente moderar su consumo en los siguientes casos:

  • Personas con digestiones especialmente sensibles.
  • Personas con síndrome del intestino irritable que presenten molestias tras su consumo.
  • Personas con enfermedades de la vesícula biliar, siempre siguiendo las indicaciones médicas.

En la mayoría de las personas sanas, el cardo puede consumirse con normalidad como parte de una alimentación equilibrada.

Consejo nutricional: Si es la primera vez que consumes cardo, prueba cantidades pequeñas y cocínalo adecuadamente. Su textura se vuelve más tierna y suele resultar más fácil de digerir.

Conclusión

El cardo es una hortaliza tradicional de la alimentación mediterránea que destaca por su bajo aporte calórico, su contenido en fibra, minerales e inulina. Aunque no es una de las verduras más ricas en vitaminas, su variedad de nutrientes y sus posibilidades culinarias lo convierten en un alimento interesante para incluir dentro de una dieta equilibrada. Consumido durante su temporada y preparado de forma sencilla, permite disfrutar de una verdura saludable y con gran valor gastronómico.

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