Aceite de monoi de Tahiti

aceite de monoi tahití

¿Cómo se elabora el aceite de monoi de Tahití?

El aceite de monoi de Tahití, se consigue macerando la flor de Tiaré (Gardenia Tahitensis), en aceite refinado de coco le proporciona un aroma penetrante, singular y exquisito, recordando a la flor con la que se macera en el aceite.

Este aceite vegetal es de color amarillo no intenso, presenta la particularidad de solidificarse por debajo de los 22º y pasa a líquido cuando se expone a temperaturas superiores.

El tiempo de maceración no es largo suelen tenerlo entre 10 a 12 días y el resultado es un aceite lleno de propiedades para la piel corporal. Es un aceite natural de la Polinesia Francesa.

El aceite de monoi tiene reconocida la denominación de origen la cual se le otorgó en el año 1992. En la etiqueta del aceite se indica la denominación con las letras A.O.

¿Qué composición tiene el aceite monoi de Tahití?

Destaca por su contenido en:

  • Ácido láurico
  • Ácido Mirístico
  • Palmítico
  • Caprílico
  • Cáprico
  • Muy rico en vitamina E.
  • Flavonoides.

Propiedades y beneficios del aceite monoi de Tahití.

  1. Se distingue por ser un aceite relajante.
  2. Es uno de los aceites apropiados en cosmética solar.
  3. Tiene propiedades calmantes, suavizantes y refrescantes después de tomar el sol o por exposición en la nieve y viento.
  4. Sus propiedades hidratantes son idóneas para nadadores habituales de piscina o en el mar.
  5. Destaca por su efecto nutritivo intenso.
  6. Ejerce efecto humectante.
  7. Proporciona elasticidad a las pieles más agrietadas y secas.
  8. Mantiene por más tiempo el bronceado de la piel.

Los efectos calmantes del aceite monoi Tahití están reconocidos en la denominación de origen.

propiedades, beneficios y usos del aceite de monoi
El aceite de monoi es un excelente aceite corporal con denominación de origen

Aceite monoi de Tahití para hidratar y mantener el bronceado corporal.

Entre las virtudes que tiene el aceite monoi predomina la de hidratar, preparar y de nutrir la piel corporal antes y después de la exposición al sol, al mar, viento y nieve.

El aceite monoi de Tahití, aplicado en el cuerpo acondiciona la piel para la exposición solar dando lugar a un broceado dorado.

Después de la toma del sol, si se desea mantener y asegurar un bronceado homogéneo y duradero a continuación del baño con la piel mojada, se ha de aplicar con un suave masaje aceite monoi de Tahití.

Por otro lado, al mimo tiempo mantiene la piel en buen estado de hidratación evita la sequedad y la refresca tras la exposición solar.

Por lo general este aceite vegetal hidrata la epidermis mejorando su textura y firmeza.

El aceite monoi de Tahití es un emoliente natural conserva la piel luminosa contribuye a mantenerla sana.

Se puede mezclar con aceite de caléndula y nuez de macadamia a partes iguales para después del baño con efecto hidratante.

Precauciones del aceite monoi de Tahití para la cara.

No se aconseja utilizar el aceite monoi de Tahití en la cara dado que es un aceite solar potente que activa el bronceado y al mismo tiempo promueve la producción de melanina.

De todas formas, es conveniente siempre protegerse de los rayos del sol, una de las reglas básicas es no exponer al sol en las horas punta cuando la radiación es más intensa.

aceite de monoi cuida la piel y prolonga el bronceado
El aceite de monoi es ideal para mantener durante más tiempo el bronceado corporal al mismo tiempo que hidrata la piel

Aceite monoi de Tahití para el cuidado del cabello.

Además de hidratar la piel el aceite monoi de Tahití cuida el cabello expuesto al sol.

Su empleo en el cabello lo suaviza y nutre al mismo tiempo que lo protege le da volumen y brillo.

El aceite monoi de Tahiti tiene el efecto de eliminar la aspereza del cabello reduciendo el encrespamiento, el resultado es un pelo más fácil de peinar.

Este aceite natural exótico protege al cabello evitando su fractura y sequedad.

Uso del aceite monoi de Tahití para talones, pies, rodillas y codos.

Son las zonas corporales con más tiempo de exposición al aire libre, en épocas estivales cuando aprieta el calor y  la humedad ambiental es escasa los talones, pies, rodillas y codos se resesan y agrietan con más fácilidad.

Los clímas secos y calurosos  promueve que estas zonas estén más asperas  y  feas. La climatología es un factor más que incluye en el estado de la piel.

En realidad son las partes más olvidas y que cuesta cuidarlas. Estas ausencias de cuidado que a veces se hacen de forma intermitente, favorece y se presta con más frecuencia a la sequedad, las grietas, las escamas en la piel permanezcan por más tiempo de lo necesario.

La falta de elasticidad, hidratación y las células muertas se pueden eliminar con aceite monoi de Tahití más azúcar o sal (bien mezclados los dos ingredientes), de esta forma se hará una buena exfoliación.

Una vez eliminado la piel seca proceder a un pequeño majase de la zona para activar la circulación.

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