Índice
- 1 ¿Qué es el ginkgo biloba?
- 2 Composición y principios activos del ginkgo biloba
- 3 Propiedades medicinales del ginkgo biloba
- 4 ¿Para qué sirve el ginkgo biloba?
- 5 ¿Se puede preparar una infusión de ginkgo biloba?
- 6 Usos tradicionales del ginkgo biloba en la medicina oriental
- 7 Contraindicaciones del ginkgo biloba
¿Qué es el ginkgo biloba?
El ginkgo biloba (Ginkgo biloba L.) es una de las especies arbóreas más antiguas que existen en la Tierra. Se le considera un auténtico fósil viviente, ya que sus antepasados poblaron el planeta hace millones de años. Actualmente es la única especie superviviente de la familia Ginkgoaceae.
Además de su valor ornamental, el ginkgo biloba destaca por el interés que despiertan sus hojas en fitoterapia. A partir de ellas se obtienen extractos estandarizados utilizados tradicionalmente para favorecer la circulación sanguínea y como fuente natural de compuestos antioxidantes.
Origen e historia del árbol de la vida
El ginkgo biloba es originario de China, donde ha sido cultivado durante siglos en templos y jardines por su simbolismo y longevidad. Posteriormente su cultivo se extendió a Japón y Corea, países donde también fue considerado un árbol sagrado.
Gracias a la conservación realizada por monjes budistas, esta especie logró sobrevivir hasta nuestros días. Su extraordinaria resistencia y capacidad de adaptación han contribuido a que sea conocido popularmente como el árbol de la vida.
Con el paso del tiempo el ginkgo biloba llegó a Europa y América, donde comenzó a cultivarse como árbol ornamental. Más tarde, el interés científico se centró en el estudio de sus hojas debido a la presencia de compuestos bioactivos con potencial aplicación en fitoterapia.

Características botánicas del ginkgo biloba
El ginkgo biloba es un árbol caducifolio de crecimiento lento que puede superar los 30 metros de altura cuando alcanza la madurez.
Presenta un tronco robusto, corteza grisácea y ramas resistentes. Una de sus características más llamativas son sus hojas en forma de abanico, con una hendidura central que en muchas ocasiones divide la lámina en dos lóbulos, rasgo que da origen al término “biloba”.
Durante la primavera y el verano las hojas muestran un color verde claro característico. Con la llegada del otoño adquieren una intensa tonalidad amarilla antes de desprenderse.
Se adapta bien a entornos urbanos gracias a su resistencia frente a la contaminación ambiental, motivo por el que es frecuente encontrarlo en parques, jardines y avenidas.
Diferencias entre el árbol macho y el árbol hembra
El ginkgo biloba es una especie dioica, lo que significa que existen árboles masculinos y femeninos separados.
Los ejemplares masculinos suelen presentar una copa más estrecha y una estructura más vertical. Por el contrario, los árboles femeninos desarrollan una copa más amplia, redondeada y frondosa.
La reproducción tiene lugar en primavera, cuando los árboles masculinos liberan polen que fecunda los óvulos producidos por los ejemplares femeninos. Tras este proceso se forman semillas recubiertas por una capa carnosa característica.
En jardinería suelen preferirse los ejemplares masculinos porque no producen frutos, evitando así el olor desagradable que desprenden las semillas al madurar.
Composición y principios activos del ginkgo biloba
Las hojas del ginkgo biloba son la parte de la planta que se emplea con fines medicinales. En ellas se concentra una gran variedad de sustancias naturales responsables de las propiedades que tradicionalmente se atribuyen a esta especie.
Entre sus componentes más destacados se encuentran los flavonoides y los compuestos terpénicos, aunque también aporta taninos, ácidos fenólicos, polisacáridos, aminoácidos y pequeñas cantidades de vitaminas y ácidos grasos.
Flavonoides
Los flavonoides son pigmentos vegetales presentes en numerosas plantas medicinales. En el ginkgo biloba destacan principalmente la quercetina, el kaempferol y la isorhamnetina.
Estas sustancias participan en la protección de los tejidos vegetales y se consideran responsables de buena parte de las propiedades antioxidantes atribuidas a las hojas.
Ginkgólidos y bilobalida
Los ginkgólidos y la bilobalida son compuestos característicos del ginkgo biloba y prácticamente exclusivos de esta especie.
Los ginkgólidos se clasifican en varios tipos, entre ellos A, B, C, J y M. Junto con la bilobalida forman parte de los principios activos más estudiados de la planta y se relacionan con sus aplicaciones tradicionales sobre la circulación.
Otros compuestos presentes en las hojas
Además de los principios activos principales, las hojas contienen otros componentes que completan su composición química:
- Ácidos fenólicos.
- Taninos.
- Polisacáridos.
- Aminoácidos.
- Flavonas.
- Ácido ascórbico.
- Ácido oleico.
- Ácido esteárico.
- Azúcares naturales.
La combinación de todas estas sustancias determina las propiedades que se atribuyen al ginkgo biloba dentro de la medicina tradicional a base de plantas.

Propiedades medicinales del ginkgo biloba
Desde hace siglos, las hojas de ginkgo biloba se utilizan en la medicina tradicional oriental. Su empleo se ha relacionado principalmente con el cuidado de la circulación y el mantenimiento del bienestar vascular.
Entre las propiedades más conocidas de esta planta destacan las siguientes.
Acción antioxidante
Las hojas contienen compuestos capaces de ayudar a proteger las células frente a la acción de los radicales libres. Esta actividad se atribuye principalmente a su contenido en flavonoides.
Efecto antiinflamatorio
Tradicionalmente, el ginkgo biloba se ha utilizado por su capacidad para ayudar a reducir procesos inflamatorios leves. Esta acción se relaciona con la presencia de diversos compuestos vegetales que actúan de forma conjunta.
Acción venotónica y vasoprotectora
Una de las aplicaciones más conocidas del ginkgo biloba está relacionada con el sistema circulatorio. Se considera una planta venotónica porque ayuda a mantener el tono de las venas y favorece el retorno de la sangre hacia el corazón.
Además, se le atribuye una acción vasoprotectora, contribuyendo al buen estado de los vasos sanguíneos.
Apoyo a la microcirculación
El ginkgo biloba se emplea tradicionalmente para favorecer la circulación en los vasos sanguíneos de menor tamaño. Por este motivo forma parte de numerosos preparados destinados al cuidado de la circulación periférica.
¿Para qué sirve el ginkgo biloba?
El uso tradicional del ginkgo biloba se centra principalmente en aquellas situaciones en las que se desea favorecer la circulación sanguínea y mejorar el bienestar vascular.
Para favorecer la circulación periférica
Las hojas de ginkgo biloba se han utilizado tradicionalmente para apoyar la circulación en las extremidades. Por ello es frecuente encontrar esta planta en preparados destinados al cuidado de manos y pies fríos o a la sensación de mala circulación.
Entre ellas destaca las propiedades venotonicas del melilotoy su utilización tradicional en el cuidado de la circulación periférica.
Para aliviar la sensación de piernas cansadas
La pesadez en las piernas suele aparecer tras permanecer mucho tiempo de pie o sentado. Dentro de la fitoterapia, el ginkgo biloba se emplea como apoyo para favorecer el retorno venoso y aliviar esta molestia.
Como complemento en varices y hemorroides
Tradicionalmente se ha utilizado junto a otras plantas medicinales de acción venotónica, como el castaño de Indias, el hamamelis, la vid roja o el meliloto, formando parte de preparados destinados al cuidado de la circulación venosa.
Entre las plantas medicinales utilizadas para favorecer la circulación venosa destaca la composición del castaño de Indias, una especie ampliamente empleada en fitoterapia para aliviar la sensación de piernas pesadas y apoyar el cuidado de las varices

¿Se puede preparar una infusión de ginkgo biloba?
Las hojas de ginkgo biloba pueden utilizarse para elaborar infusiones, una forma tradicional de aprovechamiento de esta planta medicinal. Sin embargo, la cantidad de principios activos que pasa al agua suele ser menor que la obtenida mediante los extractos estandarizados empleados habitualmente en fitoterapia.
Por este motivo, la infusión se considera una preparación tradicional, mientras que los extractos permiten obtener concentraciones más uniformes de sus componentes activos.
Cómo preparar una infusión de ginkgo biloba
Ingredientes
- 1 cucharadita de hojas secas de ginkgo biloba.
- 250 ml de agua.
Preparación
- Calentar el agua hasta que comience a hervir.
- Retirar del fuego y añadir las hojas secas.
- Dejar reposar entre 5 y 10 minutos.
- Colar antes de consumir.
Uso tradicional de las hojas
Además de las infusiones, las hojas de ginkgo biloba se han empleado tradicionalmente en preparados de uso externo. En algunas zonas se utilizaban en forma de compresas o lavados destinados al cuidado de las piernas cansadas y otras molestias relacionadas con la circulación periférica.
Actualmente, la mayor parte de los preparados elaborados con ginkgo biloba se presentan en forma de extractos, cápsulas o comprimidos, ya que permiten aprovechar mejor sus principios activos.
En muchas ocasiones se combina con otras plantas medicinales de interés circulatorio, como la vid roja o el hamamelis, cuyas hojas y corteza son apreciadas por sus propiedades astringentes y vasoprotectoras.

Usos tradicionales del ginkgo biloba en la medicina oriental
El ginkgo biloba forma parte de la medicina tradicional china desde hace siglos. Su larga historia de utilización ha contribuido a convertirlo en una de las plantas medicinales más conocidas del mundo.
Aunque actualmente son las hojas las que concentran el mayor interés fitoterapéutico, antiguamente también se empleaban otras partes de la planta, especialmente las semillas.
El ginkgo biloba en la medicina tradicional china
Los primeros registros de uso del ginkgo biloba proceden de China, donde este árbol era apreciado tanto por su valor ornamental como por sus aplicaciones medicinales.
Con el paso del tiempo, sus hojas y semillas comenzaron a formar parte de distintas preparaciones tradicionales destinadas al cuidado de la salud. Su cultivo se extendió por monasterios, templos y jardines, favoreciendo la conservación de una especie considerada sagrada por numerosas generaciones.
Usos tradicionales de las semillas
Las semillas de ginkgo biloba han sido utilizadas tradicionalmente en la medicina oriental y también como alimento tras ser sometidas a distintos procesos de preparación.
Entre sus aplicaciones más conocidas se encontraba su empleo en preparados destinados al aparato respiratorio. Sin embargo, las semillas contienen sustancias que pueden resultar tóxicas cuando se consumen en cantidades elevadas o sin una preparación adecuada.
Por este motivo, actualmente las semillas han sido sustituidas en gran medida por preparados elaborados a partir de las hojas.
Preparaciones tradicionales con hojas de ginkgo
Las hojas constituyen la parte de la planta más utilizada en la actualidad. Tradicionalmente se han empleado para elaborar infusiones, decocciones y preparados vegetales destinados al cuidado de la circulación.
Con el desarrollo de la fitoterapia moderna comenzaron a elaborarse extractos más concentrados que permiten obtener una composición más uniforme de los principios activos presentes en las hojas.
Hoy en día, el ginkgo biloba sigue formando parte de numerosos preparados fitoterapéuticos y continúa siendo una de las especies vegetales más representativas de la medicina tradicional a base de plantas.

Contraindicaciones del ginkgo biloba
Aunque el ginkgo biloba es una planta ampliamente utilizada en fitoterapia, no está indicado para todas las personas. Antes de consumir cualquier preparado elaborado con sus hojas conviene conocer sus posibles contraindicaciones e interacciones.
Embarazo y lactancia
Por precaución, no se recomienda el consumo de ginkgo biloba durante el embarazo ni durante el periodo de lactancia. Actualmente no existen suficientes datos que garanticen su seguridad en estas etapas.
Niños y adolescentes
El uso de preparados de ginkgo biloba no suele recomendarse en niños y adolescentes, salvo indicación expresa de un profesional sanitario.
Personas tratadas con anticoagulantes
Las personas que toman medicamentos anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios deben consultar con su médico antes de consumir ginkgo biloba.
Esta precaución se debe a que la planta puede influir sobre los mecanismos relacionados con la coagulación sanguínea.
Interacciones con medicamentos
Puede interaccionar con determinados medicamentos. Por este motivo, es aconsejable solicitar asesoramiento profesional antes de iniciar su consumo si se sigue algún tratamiento farmacológico.
Especialmente se recomienda precaución en personas que toman:
- Anticoagulantes.
- Antiagregantes plaquetarios.
- Antiinflamatorios.
- Algunos antidepresivos.
- Medicamentos para el control de la glucosa.
Antes de una intervención quirúrgica
Como medida de precaución, se aconseja suspender el consumo de preparados con ginkgo biloba antes de una intervención quirúrgica o tratamiento dental programado. El tiempo de suspensión debe ser indicado por el profesional sanitario responsable.
Posibles efectos secundarios
Cuando se consume de forma inadecuada o en personas sensibles, pueden aparecer algunos efectos no deseados, entre ellos:
- Dolor de cabeza.
- Mareos.
- Molestias digestivas.
- Reacciones alérgicas en personas sensibles a sus componentes.
Ante cualquier reacción adversa se debe interrumpir su uso y consultar con un profesional sanitario.
Precauciones generales
Las plantas medicinales contienen principios activos capaces de producir efectos en el organismo. Por ello, aunque sean de origen natural, deben utilizarse de forma responsable y siguiendo las recomendaciones de uso adecuadas.
En caso de enfermedad, tratamiento farmacológico o dudas sobre su consumo, es recomendable consultar previamente con un profesional sanitario.
Bibliografía:
Bruneton, J. Farmacognosia. Fitoquímica. Plantas medicinales. Editorial Acribia.
European Scientific Cooperative on Phytotherapy (ESCOP). ESCOP Monographs: Ginkgo folium. ESCOP, Exeter.
Organización Mundial de la Salud (OMS). WHO Monographs on Selected Medicinal Plants. Volume 2. World Health Organization, Geneva, 2002
