Alimentos naturales antiácidos y contra el reflujo gastroesofágico

Alimentos naturales antiácidos y contra el reflujo gastroesofágico

Alimentos naturales antiácidos y contra el reflujo gastroesofágico

¿Qué es el reflujo gastroesofágico y qué alimentos pueden ayudar a mejorar sus síntomas?

El reflujo gastroesofágico (ERGE) se produce cuando el contenido del estómago asciende hacia el esófago y provoca síntomas o complicaciones. Entre las molestias más habituales se encuentran el ardor o sensación de quemazón detrás del esternón y la regurgitación de contenido gástrico hacia la boca.

El reflujo ocasional puede aparecer en muchas personas y no necesariamente significa que exista una enfermedad. Sin embargo, cuando los episodios son frecuentes, producen molestias importantes o aparecen complicaciones, puede ser necesario realizar una valoración médica.

La alimentación y algunos hábitos cotidianos pueden influir en los síntomas. Sin embargo, no existe un alimento que cure el reflujo gastroesofágico ni que pueda sustituir a un tratamiento médico cuando este sea necesario.

Además, no todas las personas reaccionan de la misma manera ante los alimentos. Un alimento que desencadena síntomas en una persona puede ser perfectamente tolerado por otra. Por ello, actualmente resulta más útil identificar los alimentos y hábitos que empeoran los síntomas de cada persona que establecer una lista universal de alimentos prohibidos.

En este artículo veremos qué alimentos suelen tolerarse mejor, cuáles pueden favorecer la aparición de síntomas en determinadas personas y qué cambios en la alimentación y en el estilo de vida pueden ayudar a controlar el reflujo gastroesofágico.

Alimentos naturales antiácidos y contra el reflujo gastroesofágico
Algunos alimentos actúan como antiácidos naturales.

¿Cuándo es necesaria la valoración médica?

La alimentación puede ayudar a controlar algunos síntomas del reflujo gastroesofágico, pero no debe sustituir la valoración médica cuando los síntomas son frecuentes, intensos o persistentes.

Es especialmente importante consultar con un profesional sanitario si el ardor o la regurgitación aparecen de forma habitual, si los síntomas interfieren con la vida cotidiana o si no mejoran después de realizar cambios en la alimentación y en los hábitos.

También requiere valoración médica la aparición de síntomas como dificultad o dolor al tragar, vómitos persistentes, sangrado digestivo, pérdida de peso no buscada o anemia.

En estos casos, no conviene intentar controlar el problema únicamente mediante alimentos considerados “antiácidos naturales”. El reflujo puede necesitar un diagnóstico adecuado y, dependiendo de su causa y gravedad, tratamiento específico.

Por tanto, las recomendaciones alimentarias que veremos a continuación deben entenderse como medidas complementarias para ayudar a controlar los síntomas, no como un tratamiento del reflujo gastroesofágico.

Alimentos que pueden empeorar los síntomas del reflujo

No existe una lista de alimentos que todas las personas con reflujo gastroesofágico deban eliminar. La tolerancia es individual y un alimento que provoca molestias en una persona puede no causar ningún problema en otra.

Sin embargo, algunos alimentos y bebidas se relacionan con una mayor frecuencia o intensidad de los síntomas en determinadas personas. Entre ellos se encuentran las comidas muy grasas, el chocolate, el café y otras bebidas con cafeína, el alcohol, los alimentos muy picantes y, en algunas personas, los alimentos ácidos como los cítricos y el tomate.

Las comidas abundantes también pueden favorecer el reflujo, especialmente cuando se realizan poco antes de acostarse. Por este motivo, además de prestar atención a los alimentos concretos, es importante observar cómo, cuánto y cuándo se come.

No es necesario eliminar de forma preventiva todos estos alimentos. Una estrategia más razonable consiste en identificar cuáles desencadenan realmente los síntomas y reducirlos o evitarlos cuando sea necesario.

Las comidas grasas

Las comidas con una cantidad elevada de grasa pueden empeorar los síntomas en algunas personas. Por ello, cuando existe una relación clara entre el consumo de alimentos muy grasos y la aparición de molestias, puede ser útil reducir su cantidad y elegir preparaciones más sencillas.

No se trata de eliminar todas las grasas de la alimentación. Las grasas insaturadas presentes en alimentos como el aceite de oliva, los frutos secos o el aguacate forman parte de una alimentación saludable. La cuestión está en la cantidad total, el tipo de alimento y la tolerancia individual.

Café y otras bebidas con cafeína

El café puede desencadenar síntomas en algunas personas, pero no todas las personas con reflujo necesitan eliminarlo. Si se observa una relación entre su consumo y la aparición de ardor o regurgitación, puede ser conveniente reducir la cantidad o probar otras alternativas.

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Chocolate

El chocolate puede favorecer los síntomas en algunas personas, por lo que conviene observar la tolerancia individual antes de decidir si es necesario limitarlo.

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Alcohol

El consumo de bebidas alcohólicas puede empeorar los síntomas del reflujo en algunas personas. Si existe una relación evidente entre su consumo y las molestias, reducirlo o evitarlo puede ser una medida útil.

Alimentos picantes y alimentos ácidos

Los alimentos picantes, los cítricos y el tomate pueden provocar ardor en determinadas personas. Sin embargo, no es necesario eliminarlos automáticamente de la dieta si se toleran bien.

La recomendación más útil es individualizar la alimentación y evitar únicamente aquellos alimentos que se hayan identificado como desencadenantes de los síntomas.

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Alimentos naturales antiácidos y contra el reflujo gastroesofágico
Los beneficios del yogur para el estómago.

Hábitos que pueden ayudar a controlar el reflujo gastroesofágico

Además de identificar los alimentos que pueden desencadenar los síntomas, algunos cambios en los hábitos cotidianos pueden ayudar a controlar el reflujo gastroesofágico.

Evitar las comidas muy abundantes

Las comidas copiosas pueden favorecer la aparición de reflujo. Por ello, puede resultar útil optar por cantidades moderadas y distribuir la alimentación a lo largo del día.

No es necesario establecer un número concreto de comidas para todas las personas. Lo importante es evitar aquellas cantidades o pautas que cada persona haya identificado como desencadenantes de sus síntomas.

No acostarse inmediatamente después de comer

Acostarse poco después de una comida puede favorecer el ascenso del contenido del estómago hacia el esófago.

Cuando los síntomas aparecen especialmente durante la noche, puede ser útil dejar varias horas entre la última comida y el momento de acostarse.

Cuidar las preparaciones culinarias

Si las comidas muy grasas empeoran los síntomas, puede ser conveniente elegir preparaciones como el horno, la plancha, el vapor, el hervido o el papillote y limitar los fritos y las comidas especialmente grasas.

Esto no significa que haya que eliminar las grasas de la alimentación. Se trata de adaptar la cantidad y la preparación cuando se haya observado que influyen en los síntomas.

Mantener un peso saludable

En las personas con sobrepeso u obesidad, la pérdida de peso puede contribuir a mejorar los síntomas del reflujo gastroesofágico.

No se trata de realizar dietas restrictivas ni de perder peso rápidamente, sino de conseguir, cuando sea necesario, una reducción de peso saludable y mantenida en el tiempo.

Elevar la cabecera de la cama si existen síntomas nocturnos

Cuando el reflujo aparece principalmente durante la noche, elevar la parte superior de la cama puede ayudar a reducir los episodios y mejorar los síntomas.

Es preferible elevar la cabecera de la cama mediante un sistema adecuado que utilizar simplemente más almohadas, ya que estas pueden modificar la postura corporal sin conseguir una elevación uniforme.

Identificar los desencadenantes personales

No todas las personas reaccionan igual ante los alimentos. Por ello, puede resultar útil observar durante un tiempo qué alimentos, bebidas, cantidades o situaciones coinciden con la aparición de los síntomas.

De esta manera se pueden realizar cambios individualizados sin eliminar innecesariamente alimentos que se toleran bien.

En definitiva, el objetivo no es seguir una dieta llena de prohibiciones, sino encontrar una alimentación que permita controlar los síntomas sin perder variedad ni calidad nutricional.

el poder antiácido del plátano.
El plátano mejora la acidez.

Alimentos que pueden formar parte de una alimentación adecuada para el reflujo

No existe una dieta única para todas las personas con reflujo gastroesofágico. Sin embargo, algunos alimentos suelen resultar fáciles de tolerar y pueden formar parte de una alimentación variada y equilibrada.

La tolerancia individual es fundamental. Si un alimento no provoca síntomas, no es necesario eliminarlo simplemente porque aparezca en una lista de alimentos considerados “prohibidos” para el reflujo.

Verduras

Las verduras pueden formar parte de una alimentación saludable para las personas con reflujo, especialmente cuando se preparan con poca grasa.

Las verduras cocidas, al vapor, hervidas o al horno pueden resultar más fáciles de tolerar que algunas preparaciones fritas o muy condimentadas.

Entre las opciones que pueden incorporarse se encuentran el brócoli, las espinacas, la calabaza, el calabacín, la zanahoria o la judía verde.

No obstante, algunas personas pueden notar molestias con determinadas verduras. Por ejemplo, los alimentos que producen gases o distensión abdominal pueden resultar incómodos en personas sensibles.

alimentos que pueden formar parte en la dieta antireflujo
Salteado de verduras

Frutas

Las frutas aportan fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos de interés nutricional y pueden formar parte de la alimentación habitual.

En personas con reflujo, algunas frutas ácidas, como la naranja, el limón, el pomelo o determinadas frutas muy ácidas, pueden desencadenar ardor. Sin embargo, esto no ocurre necesariamente en todas las personas.

Frutas como la pera, la manzana, el vitaminas y minerales del plátano o el melón pueden ser opciones bien toleradas por algunas personas.

Lo más importante es observar la respuesta individual y no eliminar una fruta que se tolera correctamente.

Cereales y avena

La avena, el arroz, el pan y otros cereales pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

La avena aporta fibra y puede utilizarse en desayunos o comidas sencillas. Sin embargo, no debe considerarse un antiácido ni atribuirle la capacidad de neutralizar el ácido del estómago.

La forma de preparación también importa. Una gran cantidad de grasa, chocolate u otros ingredientes añadidos puede hacer que un alimento inicialmente bien tolerado resulte más difícil de digerir.

Patata

La patata puede formar parte de la alimentación de una persona con reflujo, especialmente cuando se prepara cocida, al horno o en otras preparaciones con poca grasa.

No es correcto considerarla un “antiácido natural”. Su interés reside principalmente en que es un alimento versátil y que, preparado de forma sencilla, puede encajar bien en una alimentación equilibrada.

Yogur y otros alimentos lácteos

El yogur natural puede formar parte de la alimentación cuando se tolera bien.

No obstante, los productos lácteos no tienen el mismo efecto en todas las personas y algunos productos con mayor contenido en grasa pueden empeorar los síntomas.

Por ello, conviene elegir el tipo de lácteo que mejor se adapte a la tolerancia individual y evitar añadir grandes cantidades de azúcar, chocolate u otros ingredientes que puedan desencadenar molestias.

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Jengibre y otras plantas aromáticas

El jengibre se ha utilizado tradicionalmente para aliviar algunas molestias digestivas, especialmente las náuseas. Sin embargo, la evidencia disponible no permite considerarlo un tratamiento del reflujo gastroesofágico.

Puede utilizarse como condimento en pequeñas cantidades si se tolera bien, pero algunas personas pueden experimentar molestias con alimentos o bebidas muy concentrados o picantes.

La manzanilla también puede tomarse como infusión si resulta agradable y se tolera bien, pero no debe presentarse como un antiácido ni como un tratamiento capaz de curar el reflujo.

los beneficios de la patata contra el reflujo
La patata calma el estómago.

Bibliografía:

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