Aceite de ricino

Árbol del aceite de ricino.

¿Qué es el aceite de ricino? Características generales.

El aceite de ricino o ricinus communis, (también se denomina aceite de castor debido a su traducción en inglés, castor oil) proviene de la planta ricino, un arbusto que nace en tierras templadas por lo que no soporta las heladas, dado que le dañan tanto que no es capaz de recuperarse.

Nos encontramos con un arbusto de hojas grandes, las flores que le nacen son macho y hembra y su fruto está compuesto por glóbulos, la parte externa del fruto está decorado con grandes púas.

Las semillas de la planta ricinus communis, almacenan en su interior buena cantidad de grasa. De estas semillas se obtiene el aceite de ricino. Para extraer el aceite se emplea procesos mecánicos calientes.

Las tortas que no se utilizan para alimentar al ganado y que no se pueden dar este tipo de utilidad no se destruyen, se dejan que se descompongan lentamente hasta formar compost vegetal.

Es el aceite más denso, pesado, pegajoso y espeso que existe en el mercado para uso externo.

El aceite de ricino es de sabor dulce-amargo, buen astringente, con escasa absorción, de color amarillento característico.

¿Cuáles son las propiedades del aceite de ricino?

En su composición principalmente se encuentra el ácido ricinoleico en un porcentaje entre un 85-90%, le confiere propiedades únicas.

Es un aceite de los denominados densos de baja absorción por la piel. También contiene ácido palmítico, esteárico, oleico, linoleico y vitamina E.

Dentro de su composición química esta formado por una glicoproteina denominada ricina que desde hace muchos años se le conocen sus propiedades purgantes.

Hoy en día el aceite de ricino se ha sustituido por otros compuestos laxantes farmacéuticos los cuales son menos irritantes.

Buen aceite hidratante, dermoprotector, cicatrizante, antimicrobiano, antimicotico y analgesico.

Este aceite presenta bastante resistencia a enranciarse. Si se almacena conservado en frigorífico se prolonga su vida útil por mucho tiempo.

Otra propiedad es que este aceite se puede emplear como emulsionante.

Por su propiedades surfactantes destaca como limpiador mezclado con agua arrastra la suciedad sin ser agresivo.

¿Cuáles son los beneficios del aceite de ricino?

  • Para uso terapéutico es un buen limpiador de heridas y eccemas.
  • Buen recuperador en los procesos de deshidratación de la piel, elimina el aspecto de sequedad cutánea.
  • Reduce la intensidad de pigmentación de las manchas de la piel.
  • Refuerza y vigoriza las uñas quebradizas incluida la cutícula en mal estado.
  • Reduce significativamente las durezas en talones, planta del pie y codos.
  • Este aceite es adecuado para tratar problemas de alopecia al estimular el crecimiento del cabello.
  • Elimina la caspa grasa o seca del cuero cabelludo respetando el cabello.
  • Fortalece el folículo de cejas.
  • Favorece el crecimiento de pestañas
  • Aumenta la densidad en cejas y pestañas.
  • Reduce considerablemente el tono oscuro de la base del parpado inferior mitigando las ojeras.
  • Además también reduce el tamaño de las bolsas de los ojos.
  • Es un excelente dermoprotector de la piel.
  • Posee propiedades antimocrobianas.
  • Se puede utilizar en pieles acnéicas por ser un aceite con facultades antimicrobianas.
  • Con excelente capacidad de suavizar talones y codos resecos o agrietados.

El aceite de ricino como laxante.

Tradicionalmente se ha dispensado el aceite de ricino como purgante. Considerado uno de los mejores purgantes que se conocían en aquel momento.

El preparado de aceite de ricino se distribuía en las oficinas de farmacia, como un laxante de gran efectividad, con sabor algo naseabundo que provocaba vómitos, siendo su olor muy desagradable característico del ricino.

De igual forma la tolerancia por vía digestiva era baja dado que era frecuente repetirlo.

Actualmente el aceite de ricino está casi retirado del mercado para su empleo como purgante.

El aceite de ricino normalmente no se ingiere puro por lo que su administración por vía interna esta formalmente desaconsejada si la dosis no es terapéutica.

El aceite de ricino ingerido tiende a irritar el tracto digestivo.

Debido a todo esto no se recomienda su ingesta no terapéutica.

Hoy en día se sabe que el aceite de ricino es un potente laxante. La farmacología lo ha sustituido por otros principios activos que también presentan propiedad purgante o laxante y que son más fácil de administrar y con menos contraindicaciones.

El uso continuado de laxantes se debe de evitar. Antes de prolongar el tiempo de toma de estos productos se debe de evaluar la causa.

Las semillas del ricino tiene propiedades laxantes.
Las semillas del ricino tiene propiedades laxantes.

Es un aceite que posee bastantes aplicaciones beneficiosas para nuestro cuidado personal, entre ellas podemos encontrar:

Aceite de ricino para la piel y la cara.

Este aceite por sus propiedades emolientes está indicado para pieles secas y envejecidas ya que las repara con intensidad.

Reduce considerablemente la piel seca al mantenerla bastante bien hidratada, embellece el cutis por la presencia de tocoferoles o vitamina E, penetra profundamente en la capa protectora de la piel y atenúa de manera considerable los signos de envejecimiento.

Se debe utilizar muy poca cantidad de aceite de ricino sobre la piel. Por sus características físicas conviene mezclarlo con otros aceites más ligeros.

Además por sus composición química es ligeramente analgésico, por lo que puede ayudar a mejorar y aliviar los síntomas en casos de eccemas, herpes y quemaduras superficiales.

Es un buen ingrediente para elaborar cremas hidratantes o nutritivas para pieles secas y mixtas.

El ácido ricinoleico es un agente antibacteriano y antifúngico que lo hace adecuado para tratar pieles acneicas.

Aclara las manchas de hiperpigmentación ya sean ocasionadas por el sol o originadas por el trascurso de los años tanto de la cara como en manos.

El aceite de ricino combina perfectamente con otros aceites vegetales con mejor capacidad de absorción que él, como puede ser el aceite de rosa de mosqueta, aceite de nuez de macadamia, argán, jojoba y con aceites esenciales.

Finalmente comentar que es adecuado aplicar este aceite mezclado con otros aceites vegetales para evitar la formación de estrías.

Aceite de ricino para las ojeras.

En casos de ojeras resulta bastante eficaz porque mejora la circulación sanguínea de los capilares. La constancia en la aplicación del aceite de ricino, hará que se consiga cierto efecto de mejora visual.

Para agraciar su aspecto se puede aplicar unas gotitas de aceite de ricino con ayuda de una gasa o algodón en la parte inferior del parpado desde la parte externa del lagrimal hasta la base de la ojera, se ha de aplicar con cuidado y esmero para que el aceite no penetre en el interior del ojo.

Otras formas eficaces de usar el aceite de ricino para tratar ojeras es poner una gotita del aceite en el dedo anular, a continuación dar pequeños golpecitos, desde el inicio del parpado inferior, cerca del lagrimal hacia la parte externa del ojo. También es importante realizar movimientos como si estuviéramos tocando el piano con cuatro dedos respetando cierta distancia entre los dedos y el párpado de esta forma se protegerá de la posible entrada en el ojo de aceite de ricino.

El aceite de ricino es excelente para las ojeras.
El aceite de ricino es excelente para las ojeras.

Aceite de ricino para cejas y pestañas.

Se emplea en cejas y pestañas débiles o poco pobladas con la intención de aumentar la densidad en cejas y pestañas.

Previa limpieza y secado aplicamos aceite de ricino en las pestañas o cejas hasta la raíz, con muchísimo esmero de que no entre nada de aceite en el interior del ojo.

Efectuado este proceso se pasa un algodón o gasa con agua caliente. Es mejor aplicar el aceite por la noche es en este momento cuando los efectos son mejores.

Si es posible es preferible utilizar una gasa, el algodón a veces se deshilacha un poco.

Aceite de ricino para las uñas.

Es excelente para fortalecer las uñas ya que las vigoriza. Su aplicación puede reducir roturas de la uña.

Se puede aplicar directamente realizando un suave masaje con los dedos desde la base hasta el límite final de la uña, de esta forma ayudaremos a que penetre.

Otro tratamiento mejor es, sumergir las uñas en el propio aceite de ricino dónde previamente habremos añadido un poco de vitamina C, o unas gotas de limón.

Otro remedio casero es combinar aceite de ricino más aceite de borraja, se sumerge las uñas durante unos diez minutos. Es un buen tratamiento para dar vigor a las uñas realizar el baño una o dos veces por semana.

El mejor aceite para el tratamiento de uñas es el de ricino.
El mejor aceite para el tratamiento de uñas es el de ricino.

Aceite de ricino para el cabello.

El aceite de ricino es soluble en alcohol por lo que popularmente se ha mezcado estos dos compuestos para hacer sprays o colonias.

Una vez que se ha evaporado el alcohol, se aplicaba en forma de lluvia sobre el pelo castigado o extremadamente seco, el resultado es un cabello brillante y sedoso.

El contenido en ácido ricinoleico con propiedades antibacterianas y antifungicas estos dos atributos de este ácido le facultan con la posible capacidad de proteger el cuero cabelludo de infecciones que intervengan en la caída del cabello.

Además tiene la propiedad de fortalecerlo. El resto de ácidos le conceden al cabello hidratación, reparaando las fibras capilares, liberándolo de caspa.

En definitiva resguarda el cuero cabelludo frenando su caída, al mismo tiempo que le da brillo y suavidad.

Los champús caseros o aquellos ya hechos por la industria, se les puede añadir un poco de aceite de ricio para  contrarrestar los efectos producidos por los agentes químicos de los tintes, así como el impacto que ejerce sobre el cabello el agua de la piscina y mar.

Las características físicas de este aceite, su densidad lo pegajoso que es, hace necesario medir o pesar bien la cantidad de aceite que se va a usar para tratar el cabello, después hay que lavarlo muy bien.

Tradicionalmente se le han atribuido propiedades anticaída a parte de favorecer el crecimiento capilar.

Usos del aceite de ricino.

Es un aceite versátil se emplea en varios sectores industriales con gran rendimiento.

En la industria cosmética.

El aceite de ricino es un recurso natural en la fabricación de barras de labios, jabones, geles, productos dermocosméticos, preparados capilares, para baño, productos para pestañas, cejas, tratamientos faciales, desodorantes, lápiz de ojos y laca para el cabello.

En el sector farmacéutico.

El aceite de ricino forma parte de compuestos farmacéuticos que favorecen la cicatrización de heridas ya sean por presión, fricción o traumáticas.

Ademas el aceite de ricino es un ingrediente más, en la composición de formulas magistrales farmacéuticas terminadas, con destino a mejorar la cicatrización de escaras por presión (de cubito) o rozamiento y úlceras varicosas.

Con él se elaboran pomadas, cremas, apósitos y jarabes.

En la elaboración de jabones artesanales.

Es un buen aceite en la elaboración de jabones artesanales, por la capacidad de nutrir e hidratar la piel.

Además los jabones hehcos en parte con este aceite están especialmente indicados para la limpieza de pieles acneicas.

El aceite de ricino acelera la traza, al jabón le proporciona cierta dureza. Sin embargo no es recomendable utilizar más de un 5% de aceite de ricino en el proceso de elaboración de jabones artesanales, principalmente porque aumenta la fase de desgaste del jabón, al lavarnos tenderá a desacerse.

Otros usos del aceite de ricino.

Es un aceite con muchas aplicaciones de hecho, con el se fabrican plásticos, lacas industriales para pintar coches, vigas de hierro, madera etc, lubricantes, aceite para la industria, hace años su uso se extendió hasta utilizarlo como combustible.

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