Aceite de ricino, beneficios y usos como las ojeras

Árbol ricino.

¿Cuáles son las propiedades del aceite de ricino?

De las semillas de la planta ricinus communis se obtiene el aceite de ricino, un aceite denso, pesado, graso, de sabor dulce-amargo, astringente, de baja absorción, de color amarillento.

En su composición principalmente se encuentra el ácido ricinoleico en un porcentaje entre un 85-90%, también contiene ácido palmítico, esteárico, oleico y linoleico.

Es un aceite de los denominados densos.

Es un aceite que posee bastantes aplicaciones beneficiosas para nuestro cuidado, entre ellas podemos encontrar:

Aceite de ricino para la piel.

Este aceite por sus propiedades emolientes está indicado para pieles secas y envejecidas. Elimina la piel seca al hidratarla, embellece el cutis por la presencia de vitamina E y penetra profundamente en la capa protectora de la piel. Además por sus características químicas es ligeramente analgésico por lo que puede ayudar a mejorar y aliviar los síntomas en casos de eccemas, herpes y quemaduras superficiales.

Es excelente aliado para enriquecer o elaborar cremas nutritivas e hidratantes.

El ácido ricinoleico es un agente antibacteriano y antifúngico que lo hace adecuado para tratar pieles acneicas.

Aceite de ricino para las ojeras.

En casos de ojeras resulta bastante eficaz porque mejora la circulación sanguínea de los capilares, dando un aspecto visual de que la ojera ha mejorado.

Para mejorar su aspecto se puede aplicar unas gotitas de aceite de ricino con ayuda de una gasa o algodón en la parte inferior del parpado desde la parte externa del lagrimal hasta la base de la ojera, se ha de aplicar con cuidado y esmero para que el aceite no penetre en el interior del ojo.

Otras formas eficaces de usar el aceite de ricino para tratar ojeras es; poner una gotita del aceite en el dedo anular, a continuación dar pequeños golpecitos, desde el inicio del parpado inferior cerca del lagrimal hacia la parte externa del ojo. También es importante  ejercer movimientos como si estuviéramos tocando el piano con cuatro dedos respetando la distancia entre en dedo y el párpado para proteger el ojo de que no entre aceite.

Piel, aceite de ricino.

Aceite de ricino para cejas y pestañas.

Se emplea en cejas y pestañas débiles o poco pobladas con la intención de aumentar la población en cejas y pestañas.

La forma de aplicar el aceite de ricino es en la parte inferior y superior de las pestañas con mucho esmero para que no entre en el interior del ojo, ni una gota de aceite de ricino, efectuado este proceso se pasa un algodón o gasa con agua caliente.

Aceite de ricino para las uñas.

Es excelente para fortalecer las uñas ya que las vigoriza. Su aplicación puede evitar anomalías de la propia uña.

Se puede aplicar directamente realizando un suave masaje con los dedos, de esta forma ayudaremos a que penetre. Otro tratamiento mejor es, sumergir las uñas en el propio aceite de ricino dónde previamente habremos añadido un poco de vitamina C, o unas gotas de limón.

Uñas, aceite de ricino.

Aceite de ricino para el cabello.

Por la propiedades antibacterianas y antifungicas estos dos atributos del ácido ricinoleico le facultan con la posible capacidad de proteger el cuero cabelludo de posibles infecciones que intervengan en la caída del cabello, además le facultan para fortalecerlo.

En definitiva resguarda el cuero cabelludo frenando su caída, al mismo tiempo que le da brillo y suavidad.

Otras aplicaciones del aceite de ricino.

En la industria.

La industria con el aceite de ricino elabora barras de labios, jabones, geles, productos dermocosméticos, preparados capilares, preparados para baño, productos para pestañas.

Efectos laxantes.

En aplicaciones internas se sabe de los efectos laxantes del ácido ricinoleico también, se conoce que este tipo de aceite es algo irritativo para el tracto digestivo no esta recomendado su consumo.

¡Coméntanos si tienes dudas! 🙂

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *