Índice
- 1 Plantas antiinflamatorias: 4 opciones de uso tradicional en fitoterapia
- 2 Árnica para hematomas, esguinces y molestias musculares
- 3 Harpagofito o garra del diablo
- 4 Uña de gato Uncaria tomentosa
- 5 Sauce para el dolor articular y lumbar
- 6 ¿Todas las plantas antiinflamatorias funcionan igual?
- 7 Plantas antiinflamatorias y medicamentos
- 8 ¿Qué planta antiinflamatoria elegir?
- 9 Conclusión
Plantas antiinflamatorias: 4 opciones de uso tradicional en fitoterapia
Cuatro plantas naturales antiinflamatorias. Algunas plantas medicinales contienen compuestos que han despertado interés por sus posibles efectos sobre la inflamación y el dolor. Muchas de ellas cuentan además con una larga tradición de uso en fitoterapia.
Sin embargo, no todas las plantas tienen el mismo nivel de evidencia ni se utilizan de la misma manera. Algunas cuentan principalmente con un uso tradicional, mientras que determinados preparados han sido estudiados en ensayos clínicos.
En este artículo repasamos cuatro plantas medicinales tradicionalmente relacionadas con el dolor y los procesos inflamatorios: árnica, harpagofito, uña de gato y sauce.
Antes de utilizar plantas medicinales, especialmente en forma de extractos o preparados concentrados, conviene tener en cuenta posibles contraindicaciones e interacciones con medicamentos.

Árnica para hematomas, esguinces y molestias musculares
El árnica (Arnica montana) es una planta tradicionalmente utilizada por vía tópica.
Las preparaciones de su flor cuentan con reconocimiento de uso tradicional para el alivio de hematomas, esguinces y dolor muscular localizado. La aplicación se realiza sobre la piel intacta y debe evitarse el contacto con ojos y mucosas.
Por tanto, su interés dentro de la fitoterapia se centra principalmente en el uso externo, especialmente para pequeñas lesiones y molestias musculares superficiales.
Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre árnica montana.
Harpagofito o garra del diablo
El harpagofito (Harpagophytum procumbens y Harpagophytum zeyheri) es otra de las plantas más conocidas dentro de la fitoterapia relacionada con el dolor y la inflamación.
La EMA incluye preparados de raíz de harpagofito dentro del área de dolor e inflamación y también recoge su utilización tradicional para determinadas molestias digestivas y pérdida de apetito.
Su uso se relaciona principalmente con molestias articulares y musculoesqueléticas, aunque las indicaciones dependen del tipo de preparación.
Puedes consultar nuestro artículo específico sobre harpagofito o garra del diablo
Uña de gato Uncaria tomentosa
La uña de gato (Uncaria tomentosa) es una planta originaria de regiones tropicales de América del Sur que cuenta con una larga tradición de uso en diferentes sistemas de medicina tradicional.
Sus alcaloides y otros compuestos vegetales han sido estudiados por su posible actividad inmunomoduladora y antiinflamatoria.
Sin embargo, a diferencia del árnica, el harpagofito o el sauce, no cuenta con una monografía de la EMA que establezca indicaciones tradicionales equivalentes. Por ello, conviene presentar sus posibles beneficios con mayor prudencia y distinguir claramente la investigación experimental del uso tradicional.
Puedes conocer sus propiedades y precauciones en nuestro artículo sobre uña de gato.
Sauce para el dolor articular y lumbar
El sauce aporta una de las referencias fitoterapéuticas más interesantes de este grupo.
La corteza de determinadas especies de Salix contiene salicina y otros compuestos fenólicos. La EMA reconoce preparados de corteza de sauce para el tratamiento a corto plazo del dolor lumbar cuando se utilizan determinadas preparaciones, y también recoge un uso tradicional para el alivio de dolores articulares leves, cefalea y fiebre asociada al resfriado.
La salicina se transforma en el organismo en compuestos relacionados con el ácido salicílico, aunque la acción de la corteza de sauce no debe equipararse directamente a la de la aspirina.
Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre sauce en fitoterapia.

¿Todas las plantas antiinflamatorias funcionan igual?
No. Esta es una diferencia importante.
El término «planta antiinflamatoria» se utiliza habitualmente para agrupar plantas cuyos componentes han mostrado actividad relacionada con la inflamación. Sin embargo, eso no significa que todas tengan las mismas indicaciones, dosis, preparaciones o nivel de evidencia.
Por ejemplo, el árnica se utiliza principalmente por vía tópica, mientras que determinadas preparaciones de harpagofito y sauce se administran por vía oral.
Por ello, no debemos elegir una planta únicamente porque aparezca descrita como «antiinflamatoria».
Plantas antiinflamatorias y medicamentos
Las plantas medicinales pueden presentar interacciones con medicamentos y algunas están contraindicadas en determinadas enfermedades.
El sauce, por ejemplo, contiene derivados de salicilatos y presenta precauciones específicas en personas con hipersensibilidad a salicilatos o determinados antiinflamatorios.
El harpagofito también presenta contraindicaciones y precauciones específicas según el preparado.
Por este motivo, cuando existe una enfermedad diagnosticada o se toman medicamentos de forma habitual, es recomendable consultar con un profesional sanitario antes de utilizar preparados fitoterapéuticos.

¿Qué planta antiinflamatoria elegir?
Dependerá del tipo de molestia y de la forma de utilización.
El árnica resulta especialmente característica por su uso tópico tradicional para hematomas, esguinces y dolor muscular localizado. El harpagofito se utiliza principalmente en preparados destinados al dolor musculoesquelético. El sauce cuenta con usos reconocidos para determinados dolores, incluido el dolor lumbar. La uña de gato, en cambio, requiere una interpretación más prudente de la evidencia disponible.
Por ello, no existe una única «mejor planta antiinflamatoria» para todas las situaciones.
Conclusión
El árnica, el harpagofito, la uña de gato y el sauce son cuatro plantas que aparecen con frecuencia cuando hablamos de fitoterapia relacionada con el dolor y la inflamación.
Sin embargo, sus usos no son intercambiables y la evidencia disponible es diferente para cada una. Algunas cuentan principalmente con una tradición de uso, mientras que determinados preparados tienen además estudios clínicos y evaluaciones de organismos como la EMA.
Por ello, es preferible valorar cada planta según su indicación, preparación, vía de administración y precauciones, en lugar de considerarlas simplemente como remedios antiinflamatorios generales.
Bibliografía:
Aguilar JL, et al Anti-inflamatory activity of two different extracts of Uncaria tomentosa J. Ethnopharmacol 2002
European Medicines Agency (EMA). European Union herbal monograph on Arnica montana L., flos.
European Medicines Agency (EMA). European Union herbal monograph on Harpagophytum procumbens DC. and/or Harpagophytum zeyheri Decne., radix.
European Medicines Agency (EMA). European Union herbal monograph on Salix spp., cortex.
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